Jueves, 18 de Julio del 2019
turismo

Madre de Dios Arqueologica

PETROGLIFO DE PANTIACOLLA O PUSHARO

En las orillas del Pusharo, afluente del Palatoa, se ubica el petroglifo más grande del Perú y posiblemente del mundo: Pantiacolla o Pusharo. En el 2003 fue reconocido como Patrimonio Arqueológico por el Instituto Nacional de Cultura del Perú.

Además de su gigantesco tamaño, llama la atención los dibujos grabados. Exploradores, buscadores de tesoros, expedicionarios y aventureros sostienen que tales dibujos estarían relacionados con el legendario Paititi. Miembros de la corriente mística-esotérica denominada Rahma manifiestan haber entrado en contacto con extraterrestres, acaso bajo los efectos de plantas alucinógenas. Integrantes de la comunidad Palotea Teparo consideran a Pusharo como un lugar sagrado; hasta hace poco realizaban rituales relacionados a la caza de animales.

La mayor parte de los dibujos representan caza de animales, única forma por entonces de obtener su sustento. Aun cuando no se han logrado descifrar satisfactoriamente los dibujos, al parecer la interpretación más aproximada a la realidad sería la que sostienen Reichel-Dolmatoff y Schultes & Hofmann: los petroglifos serían representaciones del mundo mitológico de pobladores amazónicos llevadas a cabo en trance chamánico, influidos por el consumo de plantas alucinógenas, como la ayahuasca.









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