Jueves, 13 de Diciembre del 2018
turismo


El Puente Arcoiris que uniría los Malecones de Barranco y Miraflores

Publicado el 19/02/18

En la ciudad en la que nunca llueve, un arcoiris puede ser bienvenido para conjurar la mentada grisura limeña ‘panza de burro’. En un arcoiris hay ciencia y óptica, pero también misterio y luz. En verano del 2016, el artista Alberto Borea y el arquitecto Nikolás Briceño empezaron a trabajar un concepto con esas ideas: construir un puente en Lima con la forma de un arco de colores, que se inspire en las culturas andinas, en donde los fenómenos naturales tenían atención primordial. Luego del estudio nació el proyecto Puente Arcoiris, a ubicarse en un punto sobre la bajada de Armendáriz. “Lima necesita espacios públicos y este puente busca llenar un vacío porque desde siempre se ha hablado de la necesidad de conectar los distritos de Barranco y Miraflores, de unir sus malecones”, dice Briceño, al teléfono.

Tanto él como Borea y el economista José Luna, que se integró al equipo como gestor, ya se han reunido con varias autoridades edilicias de ambos distritos, con el fin de concretar este sueño, que busca convertirse en un sello de personalidad para la ciudad, un lugar en donde se pueda caminar, pasear en bicicleta, hacer deporte. Un presupuesto inicial, hecho por los mismos que elaboraron el ‘puente mellizo’ al Villena (en Miraflores), arrojó entre tres y cuatro millones de inversión. “Lo único que falta para hacerlo es voluntad, porque no es tan costoso”, anota el arquitecto. En un año electoral, no estaría mal que un candidato revise las posibilidades de una empresa así y sus beneficios.