Miercoles, 7 de Diciembre del 2016


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Investigación de la Universidad de Lima sobre Sacha Inchi reconocida en PNIA 2016

Publicado el 18/07/16

Lima, 18 de julio del 2016.- El proyecto “Microencapsulación de aceites de sacha inchi y antioxidantes de la biodiversidad peruana. Contribución al desarrollo de alimentos funcionales conteniendo omega-3 para prevenir enfermedades no transmisibles”, a cargo de la docente e investigadora de la Universidad Nancy Chasquibol, recibió un reconocimiento durante el lanzamiento de los fondos concursables del Programa Nacional de Innovación Agraria (PNIA) 2016, al ser una de las investigaciones ganadoras de los fondos otorgados durante el 2015. La profesora estuvo acompañada por Bertha Díaz, decana de la Carrera de Ingeniería Industrial, y parte de su equipo de trabajo.

El evento fue organizado por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) el 15 de julio en su local de La Molina y sirvió para conmemorar el trigésimo primer aniversario del Día de la Investigación Agropecuaria. Durante la ceremonia, los funcionarios del INIA reconocieron a los investigadores que han desarrollado tecnologías de siembra y crianza de gran utilidad para los agricultores peruanos e hicieron un balance de los logros de su institución durante los últimos 5 años.

Asimismo, la organización otorgó un espacio para que los investigadores de la Universidad de Lima mostraran el proceso y los objetivos de su proyecto, que busca desarrollar alimentos funcionales mediante la incorporación de microcápsulas de aceite de sacha inchi a su composición, dotándolos de omega-3 y antioxidantes. Estos compuestos, como indican diversos estudios, son beneficiosos para el cuidado de la salud por su efecto antitrombótico, antiinflamatorio y de prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares y oncológicas.

Sobre el proyecto:

La investigación se efectuará en tres etapas: la validación de los prototipos en laboratorio; la validación de estos prototipos en la planta piloto; y el desarrollo de  especificaciones de los alimentos validados para su introducción y comercialización en el mercado.

Para la microencapsulación de los activos funcionales se utilizará la técnica de secado por aspersión. Para ello se utilizarán diversos biopolímeros como materiales de pared solos o en mezclas sin riesgos para la salud, como la goma de tara. Primero se obtendrán emulsiones con los biopolímeros, los aceites de sachi inchi o los extractos antioxidantes naturales. Se emplearán también aceites de chía y de pescado como aceites de referencia. Las semillas de sacha inchi están siendo recolectadas en distritos y caseríos de la provincia de Tarapoto, departamento de San Martín, y en el valle de la provincia de Rodríguez de Mendoza, departamento de Amazonas. Del mismo modo, se están evaluando extractos antioxidantes naturales en los laboratorios de la Universidad de Lima (cáscaras y pulpas del fruto del camu-camu, recolectados en las comunidades de Chingana, Bagazán, Flor de Castaña, Sapuena y Mayorete (Iquitos);  accesiones de papas andinas de colores rojo, púrpura y violáceo, procedentes de la provincia de Acobamba, departamento de Huancavelica; y el fruto del sauco, recolectado en diversas provincias de Huánuco.

El proyecto recibe el apoyo de las siguientes instituciones: Universidad Nacional Agraria de la Molina, UNALM, el Instituto de la Grasa de Sevilla – España, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, Inti – Argentina, la Universidad de Florencia de Italia, Agroindustrias de Caspizapa, y la  Cooperativa Agraria de Productores de Sacha Inchi Huayabamba – Rodríguez Mendoza.

Las investigaciones realizadas desde el año 2011 en la Universidad de Lima y en el Instituto de la Grasa de Sevilla-España han permitido comprobar que el aceite de sacha inchi tiene un alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados ω-3, entre otros. Los omega-3 son ácidos grasos esenciales que el organismo necesita para su correcto funcionamiento. Entre los principales beneficios del consumo de estos ácidos grasos sobre la salud que han sido evidenciados por muchos estudios científicos, se cuentan el desarrollo fetal y el crecimiento de niños y niñas; asimismo, contribuye al tratamiento de la depresión, a mantener los niveles normales de triglicéridos, a las concentraciones normales de presión arterial y colesterol-HDL, y se ha comprobado su efecto antitrombótico, antiinflamatorio y beneficioso en enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión y los derrames cerebrales, así como en las enfermedades de carácter inflamatorio, como el asma bronquial en niños, la artritis reumatoide, la inflamación de articulaciones y las enfermedades inflamatorias intestinales, la prevención del cáncer de mama, de colon y de próstata.

Al concluir la investigación, la expectativa es que se lleguen a elaborar alimentos funcionales innovadores que contengan activos microencapsulados y materias primas de nuestra biodiversidad, a fin de obtener una oferta sostenible y competitiva de nuevos agroalimentos saludables que prevengan las ECNT. Estos alimentos pueden ser jugos concentrados de pulpa y cáscara de camu-camu deshidratado, papillas para niños de 6 a 36 meses en base a quinua, kiwicha y cañihua, y mayonesa de bajas calorías, entre otros.Principio del formulario