Domingo, 21 de Octubre del 2018
turismo


Efecto Domino: Revolución de Egipto contagia al mundo árabe

Publicado el 11/02/11

Las multitudinarias manifestaciones contra el régimen de Hosni Mubarak -inspiradas, a su vez, en las revueltas contra Zine El Abidine Ben Alí en Túnez– son la mecha de una bomba a punto de estallar en el mundo árabe. Miles de jóvenes y disidentes en varios países se rebelan contra el autoritarismo, la corrupción o la ineficiencia de sus gobiernos. Aquí, un repaso de los escenarios más delicados.

Yemen. Fue el primero alcanzado por la “onda expansiva” egipcia. El presidente Alí Abdullah Saleh, en el poder desde 1978, se anticipó al “Día de la Ira” que prometieron sus detractores y renunció a sus planes de reelección indefinida o herencia del poder a su hijo. El caso yemení es especialmente grave: el 65% de los jóvenes no tiene trabajo y el país es el principal bastión de Al Qaeda, que espera agazapada el vacío de poder.

Jordania. Las quejas dieron un nuevo giro con la crítica directa y sin precedentes de las grandes tribus beduinas, pilares del régimen, contra la figura de la reina. La acusan de corrupta y le exigen al rey Abdallah II que “ordene la devolución a Hacienda de las tierras y fincas registradas a nombre de la familia Yassin (clan de la reina), ya que son propiedad del pueblo jordano”. El reclamo es toda una novedad en Jordania, donde las críticas al linaje real se pagan con tres años de cárcel. Las casas tradicionales del país ya hablan de una “crisis de poder”.

Irán. El régimen de los ayatollahs intenta sacar ventaja estratégica de las protestas en Egipto frente a su adversario Israel. Por eso busca emparentarse con las protestas contra Mubarak y las alienta. Pero, en la víspera del 32º aniversario de la Revolución Islámica, la oposición convocó a una movilización masiva contra los métodos opresivos del presidente Mahmoud Ahmadinejad. El gobierno la prohibió expresamente y se teme que haya represión si se concreta, como ocurrió durante las manifestaciones contra la elección fraudulenta de junio de 2009.

Argelia. La situación es dramática: en el tiempo que llevan las protestas, cuatro jóvenes se inmolaron y tres de ellos murieron. Miles de personas se preparan para desafiar mañana el impresionante operativo de seguridad desplegado. Reclamarán, como en Egipto, apertura democrática y evacuación del régimen. Al igual que en Irán, el gobierno prohibió la movilización y sacó a 30 mil policías a las calles para contener a sus detractores.

Marruecos. El príncipe Moulay Hicham, primo del rey Mohamed VI y conocido como el “Príncipe Rojo” por sus críticas a la monarquía, fue elocuente: “Marruecos no será la excepción”. Miles de jóvenes se organizan a través de Facebook para copar pacíficamente las calles el 20 de febrero. Las grandes desigualdades sociales son el combustible del disgusto marroquí. Acorralado, el gobierno subsidia todo lo que su chequera le permite para que no se disparen los precios de los bienes de consumo básico. (Infobae)