Miercoles, 22 de Noviembre del 2017
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“Paraguay: Los Colorados”

Publicado el 25/06/12

LIMA –

El Senado paraguayo resolvió la destitución del presidente constitucional Fernando Lugo y dispuso su reemplazo por el vicepresidente liberal Federico Franco.

Mientras tanto, algunos miles de paraguayos se han aglomerado en las plazas adyacentes al Congreso pidiendo que continúe Lugo en el poder, el mismo que cuenta con el respaldo de los cancilleres de la Unasur.

Los colorados, los impulsores de dicho movimiento, son el partido que más ha gobernado una república latinoamericana, pues ha estado en el poder la inmensa mayoría del tiempo que va desde que este se fundó en 1887. Desde 1945 al 2008 estuvo ininterrumpidamente en palacio, siendo durante 1947 y 1961 el único partido legalizado, habiendo ejercido totalitariamente el manejo del Estado durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89).

Los colorados lograron sobrevivir con distintos mandatarios casi hasta 2 décadas después que un levantamiento expulsó al entonces tirano más antiguo de las Américas. Es más, este siguió siendo el único partido nacionalmente estructurado habiendo Lugo fracasado en crear una fuerza rival, pues su coalición de decenas de partidos se fragmentó haciendo que sus socios liberales repentinamente pidan su caída a fin de llevar a su militante Franco a la Presidencia.

Para Lugo este es un ‘golpe express’ pues en pocas horas se le ha hecho un juicio político donde el veredicto ya estaba fabricado, por lo que ellos han acusado de que este proceso es nulo. La oposición, en cambio, le acusa de inepto y de haber tenido mano blanda ante grupos campesinos que querían tomar tierras, como la de un hacendado colorado, lo que fue la gota que rebalsó el vaso. Lo acontecido recuerda en algo a lo que pasó con Honduras cuando el Congreso destituyó a otro presidente popularmente electo centro-izquierdista (Mel Zelaya), pero, a diferencia de dicho caso, en Asunción las FF.AA. no arrestaron y deportaron previamente a Lugo. Para la mayoría parlamentaria conformada por colorados, liberales y oviedistas no les va a ser tan fácil repetir lo que aconteció con Honduras debido a que todos sus vecinos apuntalan a Lugo (Bolivia, Argentina y Brasil), los mismos que han amenazado con utilizar distintas vías económicas, diplomáticas y políticas para que el excura populista siga en palacio. Venezuela podría embargar el petróleo subsidiado y esta nación mediterránea podría tener dificultades para acceder al mar y sería boicoteada por todas las naciones en el Mercosur así como por un bloqueo por parte de la Unasur. Por el momento la reacción popular de apoyo a Lugo no es muy fuerte y queda por ver si la crisis deviene en una transacción, un adelanto de elecciones, un retroceso de las fuerzas antiizquierdista como antes aconteció en los casos de Ecuador y Bolivia.

“Paraguay”

LIMA –

El viernes 22 el Senado paraguayo resolvió por 39 contra 4 votos la destitución del presidente constitucional, el centro-izquierdista Fernando Lugo, para que él sea reemplazado esa misma tarde por su vicepresidente, el liberal Federico Franco, debido a ser tildado de “inepto”. El asunto de fondo es que la clase política y empresarial le ha condenado por haber tenido mano blanda ante grupos campesinos que querían tomar tierras, como la de un hacendado colorado, lo que fue la gota que rebalsó el vaso.

Lugo condenó a ello como un “golpe express” aduciendo que en pocas horas se le ha hecho un juicio político donde no se le permitió tiempo para una adecuada defensa y donde el veredicto ya estaba fabricado. No obstante, él aceptó el mandato legislativo y abandonó pacíficamente su puesto.

Lugo bien pudo haber instado a sus partidarios a que eviten esa remoción que él califica de ilegal, golpista y antidemocrática. Él fue electo en abril 2008 con casi 10 puntos de diferencia sobre su principal rival, su mandato constitucional expira en un año, ha tenido el apoyo unánime de Mercosur y Unasur y miles de personas tomaron las calles adyacentes al Congreso para defenderle.

Lo acontecido en Paraguay tiene ciertas semejanzas con lo que pasó en Honduras, otra pequeña república hispana. Lugo, al igual que el exmandatario hondureño Mel Zelaya fueron electos a la presidencia con el apoyo del Partido Liberal y de las izquierdas y llevaron a sus respectivas naciones de tradición conservadora a acercarse a Venezuela, y también fueron substituidos en palacio por un nuevo presidente de la mayoría liberal hostil a los socialistas, el mismo que fue coronado por el Parlamento.

Sin embargo, hay varias diferencias. En Honduras fueron las FF.AA. quienes inicialmente arrestaron y exiliaron al gobernante para que luego el Congreso elija su sucesor, lo cual generó un cuadro de aguda inestabilidad interna, protestas y suspensión de la OEA. En Paraguay, fue el Congreso el que dictaminó la sanción y remoción presidencial mientras que ejército no tocó a Lugo, el cual se fue a su casa en el país, limitándose a limpiar con gases a las protestas sin que haya habido mayor violencia.

Desde el punto de vista diplomático, el nuevo gobierno paraguayo podría haber estado en una situación de mayor cerco en comparación al de Honduras debido a que todos los países de su continente han cuestionado la remoción de Lugo.

No obstante, el apoyo de la inmensa mayoría de los parlamentarios, oficiales, altos eclesiásticos, medios y empresarios al nuevo gobierno en medio de la actitud poco combativa de Lugo podría acabar haciendo que esta transferencia se consolida y dé paso en el 2013 a nuevas elecciones en donde los colorados retornen a palacio.