Domingo, 4 de Diciembre del 2016


Pe|Prom|grati days|1|728x90

Irresponsabilidad política y minería

Publicado el 11/03/16

Por: Guillermo Vidalón del Pino

La minería en el Perú es una de las principales fuentes de financiamiento de que dispone el Estado para lograr la generación de bienestar y desarrollo de sus pobladores. No obstante, parecería que algunos participantes en la campaña electoral tienen, tan solo como horizonte, el próximo 10 de abril. No prevén que, al día siguiente o con posterioridad a la segunda vuelta, deberán promover la inversión en nuestras fortalezas a fin de satisfacer la demanda social que vienen impulsando irresponsablemente.

El Perú, desde las culturas pre-incas, ha empleado tanto la agricultura como la minería, la pesca y otras actividades económicas para solventar aquello que sus liderazgos con visión de futuro supieron conducir.  En la actualidad, apreciamos y empleamos la magnífica herencia cultural recibida para generar divisas adicionales por medio de la actividad turística.

Al respecto, analicemos cómo nuestros antepasados pudieron financiar las Líneas de Nazca, Chan-Chan (la Ciudadela de Barro más grande de América),   Sacsayhuamán, Machu Picchu, Choquequirao, entre muchos otros. La construcción de estas obras representó la movilización de cientos y miles de personas, la organización de un sistema logístico para alimentarlos, provisionar agua, eliminar desechos, transportar insumos, etc. Todo ello significó el establecimiento de alianzas y concesiones para lograr la buena disposición de pobladores que dejaban sus tierras para trabajar en dichos monumentos.

Los tiempos han cambiado, los estilos son diferentes, pero, en lo sustancial, sin disposición para alcanzar acuerdos no se podrá lograr nada trascendente ni legaremos a las próximas generaciones motivo de admiración y reconocimiento alguno.

Si nuestros antepasados acumularon objetos hechos con metales fue porque éstos tienen una mayor vocación de permanencia que los elaborados con madera.  Los metales,  principalmente los preciosos, fueron empleados para el culto religioso, pero también sirvieron como objetos de cambio.  Recordemos que el Inca Atahualpa pagó su rescate con objetos de oro y plata.

¿Cómo es que las culturas que nos antecedieron obtenían el oro y la plata? Mediante la explotación y procesamiento de los metales extraídos de los yacimientos que previamente habían ubicado.  Asimismo, los objetos de oro y plata presentaban una pátina (cobertura) de metales preciosos y debajo de ella se encontraba el cobre.  Otra prueba fehaciente de que en el Imperio Inca, cuya principal actividad económica era la agricultura, también se realizaba actividad minera.

En el pasado, el mundo Inca era el espacio conformado por el Tawantinsuyo, la actividad agrícola desarrollo y tuvo su esplendor para satisfacer la demanda de una población estimada en 11 millones de personas.  En la actualidad, la demanda del comercio mundial está orientada tanto a la agricultura como a la minería, así como a la generación de energía para abastecer los requerimientos de las industrias y así sucesivamente.

¿Resulta razonable que por motivaciones electorales se politice la ejecución de  proyectos mineros? La explotación de los mismos contribuirá a financiar la infraestructura hidráulica y vial que requiere la agricultura, actividad a la que se dedican generalmente los peruanos más pobres, a quienes muchos políticos dicen defender y representar.

Hoy como ayer, la política tiene que significar docencia social antes que demagogia irresponsable.