El anormal calentamiento del océano Atlántico ha ocasionado una disminución en la intensidad de las lluvias y en el nivel de varios ríos de la Amazonia y, combinado con el fenómeno de El Niño, podría exacerbar y prolongar una sequía que ya afecta a medio millón de personas.
· A esto se suma la muerte de al menos 153 delfines rosados y grises registrada en las últimas semanas en la región del lago Tefé, donde las aguas alcanzaron los 40 grados de temperatura, 10 por encima del promedio histórico.
· La conservación de los delfines de río es esencial, pues su presencia es un indicador de la buena salud de los ríos, que son también el sustento de cientos de millones de personas en el mundo.
· La actual crisis es una advertencia de las graves consecuencias para la biodiversidad y para las personas que podrían presentarse en el bioma amazónico si éste llega a un punto de no retorno, a causa de las amenazas que enfrenta.