Lima, 25 de Marzo del 2026.- El Gobierno de José María Balcázar evalúa la posible derogatoria del Decreto de Urgencia 010-2025, norma que reestructura a Petroperú, como parte de una estrategia para fortalecer a la empresa estatal en un contexto de crisis energética global. La medida fue abordada en una reunión sostenida ayer 24 de marzo entre el presidente y representantes del sector hidrocarburos.
Durante el encuentro, el mandatario señaló que la situación financiera y operativa de Petroperú se encuentra en revisión por parte del Ejecutivo, y adelantó que en los próximos días se tomará una decisión respecto a la continuidad o derogación del decreto.
El Decreto de Urgencia 010-2025 fue aprobado el 31 de diciembre de 2025 durante el gobierno de José Jerí, con el objetivo de reestructurar la petrolera estatal. Sin embargo, su implementación generó opiniones divididas entre especialistas, gremios y actores del sector energético.
En ese contexto, la actual administración ha anunciado una inyección superior a los S/ 500 millones para reactivar las operaciones de Petroperú y garantizar su sostenibilidad en el mediano plazo. Esta medida busca mejorar la capacidad operativa de la empresa y reforzar su rol en el mercado nacional de combustibles.
A la reunión también asistieron representantes de la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú (Fenpetrol), así como del gremio de transporte de carga pesada, que agrupa a 960 empresas a nivel nacional. Este último expresó su preocupación por un posible incremento en el precio de los combustibles.
Según indicaron los representantes sindicales, el presidente Balcázar se comprometió a emitir un aval estatal que permita a Petroperú acceder a financiamiento para la compra de crudo. Esta medida formaría parte de un paquete integral orientado al fortalecimiento de la empresa.
Los gremios señalaron que buscan que el Estado otorgue una garantía para facilitar la obtención de más de US$ 2.000 millones a través de la banca privada. Advirtieron que, de no atenderse sus demandas, podrían convocar a un paro nacional, en línea con protestas recientes registradas en regiones como Ayacucho.