Lima, 10 de Marzo del 2026.- Cada vez más peruanos menores de 50 años enfrentan un infarto agudo de miocardio. El incremento de factores como estrés, sedentarismo, tabaquismo y mala alimentación está elevando el riesgo cardiovascular en adultos jóvenes que, hasta hace poco, no eran considerados población de alto riesgo.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el país y representan más del 30% de las defunciones anuales. El Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR) ha alertado que los casos en personas entre 30 y 49 años van en aumento, mientras que el Ministerio de Salud (Minsa) reporta más de 100 infartos al día y advierte que cerca del 30% de pacientes fallece antes de recibir atención hospitalaria.
“Estamos viendo infartos en pacientes de 30, 35 o 40 años. Muchos no reconocen los síntomas ni se realizan chequeos preventivos porque no se perciben en riesgo”, señala el Dr. Manuel Chacon, especialista en cardiología intensiva de la Clínica AUNA Delgado.
En una emergencia cardíaca, “el tiempo es músculo”: cada minuto sin abrir la arteria coronaria obstruida implica daño irreversible al corazón. En los primeros momentos aumenta el riesgo de arritmias fatales, shock cardiogénico y paro cardíaco. La mortalidad es mayor en las primeras horas.
Entre los síntomas que no deben minimizarse están el dolor o presión en el pecho que puede irradiarse al brazo o mandíbula, dificultad para respirar, sudoración excesiva, mareos y fatiga inusual.
Frente a este escenario, Clínica Delgado AUNA ha implementado la nueva Unidad de Cuidado Cardiovascular Agudo (UCCA), un modelo que integra la atención desde Emergencia hasta UCI bajo la supervisión presencial 24/7 de cardiólogos con subespecialidad en cuidado intensivo cardiovascular. El objetivo es reducir tiempos de respuesta, evitar la fragmentación en decisiones críticas y mejorar la sobrevida en cuadros como infarto, arritmias graves o shock cardiogénico.
“El diagnóstico temprano y la atención inmediata pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La prevención sigue siendo nuestra mejor herramienta”, enfatiza el Dr. Chacón..
Los expertos recomiendan chequeo anual, actividad física regular (al menos 150 minutos semanales) y una alimentación balanceada como pilares para reducir el riesgo cardiovascular antes de los 50 años.