Apurímac, 04 de Febrero de 2026.- En 2015, Marleni Paniura Valverde dejó su comunidad quechua José Carlos Mariátegui, en el distrito de Curahuasi (Apurímac), para viajar a Lima con el objetivo de estudiar una carrera técnica. Beneficiaria de Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), cursó Electrotecnia Industrial en Tecsup, donde fue la única mujer en su grupo y una de las tres en toda su promoción.
Tras culminar los tres años de estudios, logró insertarse en el mercado laboral y trabajar en importantes empresas en Lima y Apurímac. Sin embargo, su proyecto iba más allá del crecimiento profesional individual. En 2023 regresó a Curahuasi para fundar Niuver Perú, un centro de capacitación que responde a la falta de especialidades en su distrito y a la alta migración juvenil en busca de empleo.
“Niuver Perú es una respuesta a las necesidades de mi distrito. Aquí hay muchas personas que no pudieron acceder a la educación básica o superior y eso limita sus oportunidades. Gracias a la formación exigente y práctica que recibí en Tecsup, hoy puedo replicar esos estándares en Curahuasi y demostrar que desde las regiones también se puede impulsar el desarrollo”, señaló Marleni.
El centro cuenta con dos años de funcionamiento y ofrece programas para adultos con una duración mínima de seis meses, que culminan con certificación respaldada por CETPRO (Centros de Educación Técnico-Productiva autorizada por MINEDU). Desde el tercer mes, los participantes realizan trabajos de campo reales, fortaleciendo su experiencia práctica para insertarse laboralmente o emprender.
“La educación técnica es una herramienta clave para transformar comunidades. No solo abre oportunidades de empleabilidad, sino que también permite responder a las necesidades actuales del mercado local y fortalecer los sectores productivos desde la práctica y la innovación”, afirmó la joven apurimeña de 27 años.
Además, Niuver Perú desarrolla talleres para niños desde los seis años, orientados al fortalecimiento de habilidades blandas como la perseverancia y la resolución de problemas. El proyecto incorpora acompañamiento socioemocional y un enfoque de economía circular, reutilizando materiales para la elaboración de prototipos y promoviendo una futura “currícula verde” que integre el cuidado ambiental en la formación.