Lima, 28 de Febrero del 2026.- Perú participará en PDAC 2026 con un mensaje orientado a reforzar la confianza de los inversionistas en un año marcado por elecciones presidenciales, legislativas y subnacionales. El Perú Day, programado para el 2 de marzo en Toronto, estructurará su agenda alrededor de inversión, estabilidad y desarrollo minero en un escenario político desafiante.
El evento se desarrollará entre las 09:00 a.m. y 01:30 p.m. en el Metro Toronto Convention Centre y reunirá a autoridades económicas, sectoriales y líderes empresariales para abordar la competitividad del país frente a otras jurisdicciones mineras.
Uno de los ejes centrales será la presentación del panorama económico del Perú, a cargo del presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde, junto con la participación de la ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles.
El objetivo es proyectar continuidad en la estabilidad macroeconómica y disciplina fiscal, factores que el mercado internacional considera determinantes para decisiones de inversión de largo plazo.
La agenda también abordará los desafíos estructurales que enfrenta el país en materia de exploración. El panel “Desbloqueando el potencial de exploración del Perú” analizará cómo el país puede recuperar dinamismo exploratorio y mejorar su posición en portafolios globales de inversión minera.
En este contexto, la discusión girará en torno a eficiencia regulatoria, tiempos de permisos y señales claras para el capital extranjero.
Uno de los momentos clave será el panel sobre inversión y desarrollo minero en el denominado “súper año electoral”, donde se analizará cómo el entorno político puede impactar en la ejecución de proyectos, financiamiento y generación de empleo.
La coincidencia de elecciones nacionales y subnacionales introduce un elemento de incertidumbre, por lo que el Perú Day buscará transmitir previsibilidad institucional y compromiso con la inversión privada.
El ministro de Energía y Minas expondrá sobre el potencial geológico y las oportunidades de inversión, reforzando la narrativa de que Perú mantiene activos de clase mundial en cobre, oro y otros minerales estratégicos.
La estrategia apunta a consolidar al país como destino competitivo dentro de América Latina en un momento en que la seguridad de suministro y los minerales críticos ganan protagonismo global.