Lima, 09 de Febrero del 2026.-El marketing digital inicia el año con un cambio estructural ya en marcha: la mayoría de búsquedas en Google ya no genera clics hacia páginas web, debido a la consolidación de respuestas directas y funciones basadas en inteligencia artificial dentro del buscador.
De acuerdo con estudios de SparkToro y Similarweb, el 58,5 % de las búsquedas en Google termina sin que el usuario ingrese a un sitio externo, un fenómeno conocido como zero-click search. Estas mediciones, publicadas y actualizadas entre 2024 y 2025, evidencian que el usuario obtiene la información directamente en la página de resultados, reduciendo el rol tradicional del clic como puerta de entrada al contenido.
Este escenario se ha consolidado tras el despliegue progresivo de experiencias de búsqueda generativa en distintos idiomas. En septiembre del año pasado, Google anunció oficialmente la expansión de su búsqueda con capacidades de inteligencia artificial en español, integrando respuestas generativas directamente en Google Search.
Desde entonces, el modelo se ha vuelto operativo para millones de usuarios hispanohablantes. El impacto de este cambio comienza a sentirse con mayor claridad en febrero, cuando las empresas ajustan presupuestos, métricas y estrategias digitales para el año.
Christian García, docente de Marketing Digital de Zegel, advierte que la transformación ya tiene consecuencias prácticas para las marcas. “Durante años las marcas compitieron por posiciones en Google. Hoy la decisión del usuario ocurre antes del clic, dentro de la respuesta que construye la inteligencia artificial”.
Cambian las reglas de la visibilidad digital
El desplazamiento del clic como principal indicador de éxito obliga a revisar métricas tradicionales como tráfico orgánico y ranking de palabras clave. Aunque el SEO sigue siendo relevante, pierde centralidad en un entorno donde la IA actúa como intermediaria directa entre la información y el usuario.
“Las marcas ahora compiten por ser comprendidas y utilizadas como fuente por los motores generativos. Si la IA no te reconoce como confiable, quedas fuera de la conversación”, explica García.
Este enfoque ha dado paso a estrategias que complementan el SEO con prácticas orientadas a que los contenidos sean claros, estructurados y verificables, de modo que puedan ser integrados directamente en respuestas automatizadas.
Una tendencia que marca 2026
Sectores como educación, comercio electrónico, servicios profesionales y medios digitales, históricamente dependientes del tráfico desde buscadores, ya enfrentan el impacto de este modelo. En este nuevo escenario, la visibilidad no se mide solo en visitas, sino en capacidad de ser fuente dentro de la respuesta que recibe el usuario.
Con la búsqueda generativa ya operativa y datos que confirman la caída del clic como métrica central, el marketing digital entra en 2026 en una etapa de ajuste: la inteligencia artificial no solo ordena la información, sino que define qué se responde primero.