Conoce siete mitos y verdades asociados a la esterilización animal
Lima, 27 de febrero 2026.- En el Perú, el 51.7% de los hogares peruanos tiene al menos un perro, cifra que alcanza el 64.4% en zonas rurales1, sin embargo, se estima que más de seis millones de canes y gatos viven en las calles, expuestos a enfermedades, accidentes y abandono2. Esta población sin vigilancia sanitaria puede convertirse en una fuente de patologías que se transmiten de animales a personas, como la rabia, o de infecciones parasitarias, por ejemplo, el ascaris y la toxoplasmosis. Frente a este escenario, el país cuenta desde 2021 con una ley[iii] que declara de interés público la esterilización de mascotas e incorpora la práctica en la política nacional de salud pública, vinculando a gobiernos regionales y locales en programas de control poblacional.
En ese marco, es crucial aclarar las creencias más comunes que aún generan dudas en los dueños. “A menudo se piensa que este procedimiento afecta la salud o el comportamiento, sin embargo, no es solo una cirugía, es una decisión ética que forma parte importante de la tenencia responsable. Tener una mascota implica compromisos como alimentación adecuada, atención especializada, vacunación, control reproductivo, identificación, un entorno seguro y cuidado afectivo, y la esterilización es una pieza fundamental en ese conjunto”, asegura María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur.
En términos de salud, la esterilización también contribuye a prevenir algunas infecciones y enfermedades asociadas a órganos y hormonas reproductivas. Además, ayuda a disminuir conductas como el escapismo o la agresividad por competencia sexual[iv].
Con el objetivo de orientar a los dueños y promover una decisión informada, la decana comparte y desmitifica siete creencias frecuentes sobre la esterilización, explicando qué dice la evidencia, los riesgos reales existen y los aspectos que deben considerarse según la edad, el sexo y el estado de salud de cada mascota:
Realidad: aunque los cambios hormonales pueden reducir ligeramente el metabolismo de un animal de compañía, este no es un resultado directo de la cirugía, tienden a ocurrir cuando las mascotas consumen más calorías de las que queman.
Realidad: según el caso y con la indicación del médico veterinario, las gatas pueden esterilizarse entre los 4 y 6 meses, mientras que en las perras de razas pequeñas entre los 6 y 8 meses y en las grandes a los 12 meses.
Realidad: dado que los animales sienten dolor a través de mecanismos similares al de los humanos, se cuida mucho el suministro de anestesia para que la mascota esté lo más cómoda posible, empleando técnicas modernas para su manejo que minimicen las molestias durante y después de del procedimiento.
Realidad: también es importante considerar la castración de machos por el papel que juegan en la reproducción, ya que pueden engendrar docenas de camadas cada año y contribuir significativamente al problema de la sobrepoblación de mascotas, así como reducir conductas asociadas a las hormonas reproductivas (escapismo y agresividad por competencia sexual).
Realidad: esta intervención no cambia el temperamento ni los niveles de energía del animal. El procedimiento solo reduce los comportamientos impulsados por las hormonas, como marcar territorio, vagar o mostrar agresividad.
Realidad: si bien en estas intervenciones se retiran los órganos reproductivos en los que se suprime su capacidad de procreación, esto ayuda a prevenir enfermedades para tanto para la salud de los animales como de las personas, del mismo modo regula la sobrepoblación de mascotas, evitando camadas no planificadas.
De acuerdo con Velarde, “el rol del médico veterinario es crucial para guiar a los dueños hacia la tenencia responsable, por tanto, la formación académica y la actualización profesional deben responder a esta necesidad social, combinando la excelencia clínica con una perspectiva de salud pública. La esterilización, la vacunación y la prevención son herramientas clave para mejorar la convivencia entre personas y animales”.
Datos: la Universidad Científica del Sur es la única en el país certificada por la Federación Latinoamericana de Simulación Clínica y Seguridad del Paciente (FLASIC). Además, cuenta con alianza con Adoptamiau y WUF, en la cual los alumnos realizan prácticas en campañas de educación sobre bienestar animal, tenencia responsable y salud, así como jornadas de esterilización, lo que forma parte de su compromiso con la comunidad.