Lima, 07 de Enero del 2026.- Contar con una póliza de seguros no siempre garantiza una indemnización completa. Según un reporte del Swiss Re Institute, referente global en análisis de riesgos, las pérdidas aseguradas por desastres naturales alcanzaron aproximadamente los USD 145 mil millones en 2025, evidenciando una tendencia al alza en la exposición al riesgo y en los costos de reconstrucción de activos. Este contexto incrementa el impacto de las brechas en la cobertura de seguros empresariales, especialmente cuando los valores no están correctamente declarados.
Este escenario, conocido como infraseguro, se produce cuando el valor de los activos declarado al inicio de la póliza es menor a su valor real de reposición, es decir, al costo de reemplazarlos por bienes nuevos y equivalentes al momento del siniestro. Como consecuencia, aunque el evento esté cubierto, la aseguradora puede aplicar un castigo proporcional en el monto a indemnizar.
El infraseguro está presente potencialmente en casi todos los seguros de daños, aunque suele presentarse con mayor frecuencia e impacto en pólizas Multiriesgo y de Lucro Cesante, donde cualquier diferencia entre el valor declarado inicialmente y el valor real del activo al momento del siniestro impacta directamente en el cálculo de la indemnización.
“Muchas empresas asumen que están correctamente protegidas por contar con una póliza vigente, pero no siempre revisan si los valores asegurados reflejan la realidad de sus activos. El infraseguro puede generar una brecha significativa entre la pérdida real y la compensación recibida”, señaló Paolo Ormeño, Vicepresidente de Riesgos Patrimoniales de Gallagher Perú.
¿Cómo se determina la indemnización en un siniestro?
“Una póliza bien estructurada no solo protege los activos físicos, sino también la continuidad financiera del negocio. El objetivo es que, ante un siniestro, la indemnización responda de manera adecuada a las necesidades reales de la empresa”, concluyó Ormeño de Gallagher Perú.