Lima, 25 de Setiembre del 2025.-Perder el empleo nunca es fácil. Más allá del golpe emocional, la pérdida de ingresos suele traer consigo incertidumbre y ansiedad. La buena noticia es que existen estrategias claras para atravesar este momento con orden y hasta convertirlo en una oportunidad para replantear las finanzas personales.
El especialista en inversiones y educación financiera Cristian Arens aconseja que ante esta situación lo ideal no suele ser únicamente recortar los gastos. Existen otros métodos para proteger los ahorros con instrumentos financieros que permitan que se mantenga o incremente la liquidez. Estos son los pasos naturales para ordenarte nuevamente:
Definir los gastos
Cuando se pierde el trabajo, cada sol cuenta. Por eso, el punto de partida es identificar con precisión a dónde se va el dinero mes a mes. Arens sugiere separar los egresos en dos grandes categorías.
Los recortes deben empezar por los gastos variables. Reducir salidas, comprar menos ropa o pausar suscripciones son ajustes que generan alivio financiero sin comprometer lo esencial.
Empezar a mover los ahorros
En momentos de desempleo, la tentación natural es dejar los ahorros quietos en una cuenta corriente, listos para usarse en caso de necesidad. Sin embargo, Arens advierte que eso implica perder una oportunidad de rentabilidad. Su recomendación es destinar al menos un 10% de los ahorros a inversiones seguras, que permitan proteger el capital y, al mismo tiempo, hacerlo crecer.
Estas son algunas alternativas accesibles:
Cambiar la mentalidad para generar abundancia
Más allá de clasificar gastos y elegir inversiones, lo fundamental es diseñar un plan financiero concreto. Arens recomienda responder esta pregunta clave: ¿Qué fuentes alternativas de ingreso puedo activar en el corto plazo: consultorías, trabajos freelance, proyectos temporales?
El simple hecho de ponerlo por escrito reduce la ansiedad, porque convierte la incertidumbre en un mapa de acción. No se trata de esperar pasivamente la siguiente oportunidad laboral, sino de tomar control de las finanzas personales mientras llega.
Perder el trabajo duele, pero también puede ser el empujón necesario para replantear hábitos de consumo y explorar nuevas fuentes de ingresos. Toda crisis es una oportunidad y en este caso puede ser útil para capacitarte y dominar nuevas habilidades que le den a futuro rentabilidad a tus ingresos.