Lima, 28 de Agosto del 2025.-La compañía británica Smartbox Assistive Technology logró devolverle la voz a una mujer con una enfermedad neurodegenerativa que le quitó la capacidad de hablar. Sarah Ezekiel, quien estuvo durante décadas comunicándose a través de una voz robótica, “recuperó” su voz gracias a un modelo de inteligencia artificial generativa con herramientas de voz asistida.
“En los próximos cinco años, se espera que al menos el 15% de los dispositivos médicos utilicen inteligencia artificial para interpretar datos biológicos en tiempo real. En el caso de las neuroprótesis, este porcentaje podría alcanzar hasta el 30%”, señala Patricia Paulet, subdirectora de Ingeniería y Tecnología en IDAT.
Para crear la voz, la empresa solo contaba con un video casero de los años 90, de apenas ocho segundos, con la voz de Sarah distorsionada por el ruido de fondo de un programa televisivo. Sin embargo, los ingenieros lograron reconstruir el timbre, la cadencia y hasta el característico ceceo de Sarah.
Potencial en la IA en la innovación médica
Los resultados impactaron a familiares y amigos, quienes aseguraron que era como escuchar nuevamente a la verdadera Sarah. Esta innovación no reside solo en la técnica, sino en el componente humano. Gracias a la IA, las voces lucen más humanas y expresivas; además, logran devolver esa humanidad que en ocasiones hace falta.
Hoy, especialistas recomiendan a pacientes con enfermedades neurodegenerativas grabar su voz en etapas tempranas, de modo que la IA pueda preservar y devolverles una parte esencial de su identidad.
“El impacto social es enorme: un estudio reciente señala que el 72% de pacientes con pérdida de comunicación reporta mejoras en su calidad de vida al acceder a tecnologías con IA que humanizan su voz”, destaca Paulet.
En un mundo donde la inteligencia artificial suele despertar debates éticos, este caso demuestra su potencial transformador para dar voz a quienes creían haberla perdido para siempre.