Tecnología adecuada, cultura de aprendizaje y análisis de datos son claves para que la capacitación digital genere valor real para las empresas
Lima, 08 de Mayo del 2025.- El E-learning se ha consolidado como una herramienta estratégica para las organizaciones que buscan formar a sus equipos de manera eficiente, flexible y escalable. Pero más allá de su implementación, el verdadero reto está en medir y maximizar el retorno de inversión (ROI) de estos programas de capacitación digital.
El ROI en e-learning no se limita a reducir costos. Involucra también el impacto real en la productividad, la retención de talento y el desempeño operativo. Para lograrlo, las empresas deben prestar atención a factores concretos que influyen directamente en los resultados.
Campus Romero , plataforma tecnológica especializada en formación corporativa, aplica esta visión de manera integral. “Nuestros cursos están diseñados para adaptarse al ritmo del colaborador, fomentar la participación activa y generar resultados medibles” , afirma Rómulo Martínez, su director. “Evaluamos desde la participación hasta la mejora de KPIs del negocio, lo que nos permite demostrar un retorno tangible” .
En ese contexto, el experto señala cuatro factores clave para mejorar el ROI del e-learning:
1. Tecnología adecuada y accesible . Una plataforma LMS moderna, accesible desde cualquier dispositivo y con contenidos interactivos, mejora la experiencia y los resultados de la formación. Las empresas con buena infraestructura tecnológica logran mayor participación y mejores tasas de finalización.
2. Cultura de aprendizaje y compromiso . Fomentar una cultura de aprendizaje continuo impulsa el compromiso de los colaboradores. Esto se traduce en mayor motivación, retención del talento y mejores resultados operativos. Herramientas como la gamificación o el microaprendizaje fortalecen este efecto.
3. Evaluación basada en datos . Monitorear métricas como tasas de finalización, resultados en evaluaciones y aplicación práctica permite ajustar programas y demostrar su impacto. Las encuestas post-entrenamiento y el seguimiento de indicadores operativos son claves para cuantificar el valor generado.
4. Análisis costo-beneficio realista . Calcular correctamente los costos directos (licencias, desarrollo, implementación) e indirectos (mantenimiento, soporte) frente a beneficios tangibles (mayor productividad, ahorro en viajes, menor rotación) es esencial para proyectar el ROI con claridad.
«En Campus Romero medimos desde la participación y finalización de los cursos hasta indicadores más avanzados como mejoras en KPIs operativos, tiempos de respuesta o reducción de errores. También trabajamos con encuestas de satisfacción y aplicación práctica. Esta data, integrada con los objetivos del negocio, permite demostrar un retorno tangible: más productividad, menos rotación y una capacitación que realmente genera valor», finaliza Martínez.
Sin duda, el e-learning puede ser una inversión altamente rentable, siempre que esté bien diseñado, monitoreado y alineado con los objetivos del negocio . La clave está en medir con inteligencia para aprender con impacto.