
Ganó la Copa Sudamericana al vencer a Goiás, de Brasil, en la definición desde los 12 pasos por 5-3; se había impuesto en los 90 minutos 3-1, con goles de Julián Velázquez y Parra (2), después de perder en la ida en Brasil 2-0; después de 15 años, logró su 16° título internacional.
Independiente había caído por 2 a 0 en la ida, en Brasil. En un tiempo, dio vuelta el resultado, con los tantos de Julián Velázquez y los dos de Facundo Parra, un oportunista, que convirtió, tras un mal cierre y un buen gesto técnico. Luego, marcó desde el piso. Rafael Moura, el mejor jugador de Goiás, había señalado la igualdad parcial. Después, llegaron los penales y la gran fiesta roja.