Julian Assange, fundador de Wikileaks, que en la víspera consiguió su libertad en Inglaterra, no violó ninguna ley australiana, según dio a conocer este viernes la Policía Federal Australiana.
El gobierno australiano preguntó a la policía hace dos semanas si Assange, ciudadano australiano, había comedito algún delito al difundir miles de documentos confidenciales del gobierno estadounidense a través de su página Wikileaks.
«La Policía Federal Australiana completó su evaluación del material disponible y no halló ningún delito en el que Australia pudiera tener jurisdicción», comunicó la policía a través de un comunicado.
El Departamento de Defensa, por su parte, sostuvo hoy que la filtración de documentos no perjudicó a la seguridad australiana, según recoge la agencia de noticias DPA.
La derivación a la policía se produjo después de que la primera ministra Julia Gillard condenara las acciones de Assange como «ilegales».
Tras el anuncio de hoy de la policía, aclaró su posición y dijo que la persona que filtró los documentos estadounidenses cometió el acto ilegal.
Añadió que no es seguidor de Wikileaks y que el papel de Assange fue «extremadamente irresponsable».
Sin embargo, señaló que a Assange le corresponde la asistencia del consulado australiano como a cualquier ciudadano australiano que se enfrenta a problemas legales fuera del país.