Evo Morales hizo la declaración ante delegados de casi todos los países americanos, entre ellos el secretario de Defensa estadounidense Robert Gates, quien pareció no inmutarse por las duras afirmaciones del «antiimperialista» mandatario indígena.

«Sólo se va a garantizar la democracia, la paz y la seguridad sin intervencionismo, sin hegemonía», dijo Morales al inaugurar la IX Conferencia de Ministros de Defensa de América, que se desarrolla durante cuatro días en la ciudad oriental de Santa Cruz y de la que participan ministros de unos 30 países. «Que los pueblos tengan derecho a decidir por sí solos sobre su democracia, por sí solos sobre su seguridad», postuló Morales, señalando que «mientras tengamos actitudes intervencionistas con cualquier pretexto (…) seguramente va a tardar la liberación de los pueblos»
«Con Estados Unidos estamos 3-1, por si acaso«, ironizó el gobernante y agregó: «Hay que reconocer, compatriotas latinoamericanos: Estados Unidos nos ganó en Honduras, consolidó el golpe de Estado. El imperio norteamericano nos ganó, pero también los pueblos de América en Venezuela, en Bolivia y en Ecuador, ganamos».
Morales llamó a los militares del continente a dejar de lado definitivamente las doctrinas anticomunistas, antidrogas y antiterrorismo dirigidas por Estados Unidos, a las que definió como «pretextos para el intervencionismo», planteando en cambio una visión regional autónoma de seguridad y medio ambiente.
«Quisiera que esta conferencia de ministros garantice una democracia verdadera de los pueblos, respetando lo diferentes que somos de región a región, de sector a sector», dijo el gobernante boliviano. «¿Cómo puede haber paz si hay bases militares» estadounidenses», insistió Morales.