Beber agua con arsénico 20 veces por encima del límite seguro supone un riesgo grave para la salud. Para comunidades andinas que llevan milenios haciéndolo, la evolución parece ser distinta.
En el Perú, donde el incienso tiene un uso arraigado en tradiciones culturales y religiosas o el uso de «velas aromáticas», esta advertencia adquiere especial importancia.