Corría el año 2000. Fui invitado a una guitarreada informal donde me dijeron que asistiría un amigo íntimo de Silvio. Éramos una quincena de personas y el «amigo» de Silvio, que resultó ser Vicente Feliú, cantó allí mismo un rosario de canciones propias. Después de satisfacernos cuando le pedimos Piropos, agarró la guitarra por el […]