La iniciativa forma parte de un enfoque que prioriza la prevención y el monitoreo constante como base para una operación segura.
Lima, 15 de Abril del 2026.- Conducir largas distancias implica mucho más que operar un vehículo. Factores como el nivel de alerta, el estado emocional y la fatiga pueden influir directamente en la capacidad de reacción en ruta, por lo que evaluar estas condiciones antes de iniciar un viaje se ha convertido en un estándar clave en seguridad vial.
En ese marco, Movil Bus viene reforzando sus procesos con un esquema de evaluación previa que permite conocer de manera objetiva el estado del conductor antes de cada servicio.
Este control se apoya en el uso de VIMO, una herramienta tecnológica orientada a identificar señales que podrían afectar la conducción. A través de este sistema se analizan aspectos como la fatiga, somnolencia y estado emocional.
Uno de los componentes es el test de autopercepción, mediante el cual el propio conductor declara su estado emocional antes de iniciar su jornada. Esta instancia funciona como una declaración directa y consciente, ayudando a identificar señales como estrés, cansancio emocional o distracción, al mismo tiempo que promueve una mayor conciencia sobre su condición.
A este proceso se suma la evaluación psicotécnica de conducción, una prueba bimanual que mide la coordinación, precisión y capacidad de respuesta del conductor. A través de esta es posible analizar su desempeño motor, su nivel de concentración y su reacción ante estímulos, aspectos fundamentales para una conducción segura.
El sistema se complementa con el test de psico vigilancia motora o PVT, que permite medir el nivel de alerta del conductor a partir de sus tiempos de respuesta frente a estímulos visuales. Esta evaluación detecta signos de somnolencia o fatiga acumulada, incluso aquellos que no son perceptibles de forma evidente, pero que pueden impactar en la atención sostenida durante la conducción.
Los resultados de estas evaluaciones se integran en un puntaje que resume el estado del conductor antes de iniciar el servicio. Esta información no solo permite tomar decisiones operativas inmediatas, sino que también se registra de manera individual, generando trazabilidad y facilitando el seguimiento del comportamiento a lo largo del tiempo. De esta manera, es posible identificar patrones, anticipar riesgos y reforzar acciones preventivas de forma continua.
Este enfoque se complementa con programas de capacitación continua en normas viales, conducción segura y cumplimiento de estándares operativos, consolidando un enfoque integral que combina tecnología y formación.
“En Movil Bus entendemos la seguridad como un proceso permanente. Por eso, invertimos de forma constante en herramientas tecnológicas que fortalecen la evaluación y el monitoreo de nuestros conductores, complementadas con capacitación continua. Esto nos permite anticiparnos a los riesgos y priorizar la seguridad en cada servicio”, señala Valeria Barbier, Sub-Gerente de Operaciones de Movil Bus.
De esta manera, la compañía fortalece un modelo donde la prevención y el monitoreo constante forman parte de la operación diaria, priorizando condiciones seguras desde antes de cada salida.