LIMA, 10 de Abril de 2026.- En un contexto electoral, la incertidumbre política suele trasladarse rápidamente al ámbito económico, generando un entorno de mayor cautela en la inversión, desaceleración en la toma de decisiones y presiones en la cadena de pagos. Para las pequeñas y medianas empresas, este escenario representa un reto significativo, ya que dependen en gran medida de su flujo de caja para sostener su operación y crecimiento.
“En coyunturas electorales, muchas empresas adoptan una postura más conservadora, postergan pagos o reducen su exposición financiera. Esto termina trasladando presión hacia las pymes, que suelen tener menor espalda financiera para absorber esos desfases. Por eso, la liquidez deja de ser solo un indicador y se convierte en un factor crítico para la continuidad del negocio”, explicó Martín Santa María, gerente general de Liquidez Capital Perú.
Además, la menor previsibilidad en la demanda y los posibles cambios en el entorno regulatorio pueden afectar la planificación financiera de las empresas, obligándolas a operar con márgenes más ajustados y mayor cautela.
Decisiones clave para enfrentar un año electoral
Factoring: una herramienta clave en contextos de incertidumbre
“El factoring se posiciona como una herramienta clave en estos contextos, ya que permite a las pymes convertir sus cuentas por cobrar en liquidez inmediata, sin asumir deuda adicional. Esto mejora su flujo de caja y les da mayor capacidad de maniobra para enfrentar la incertidumbre y aprovechar oportunidades”, añadió Santa María.
A pesar del contexto desafiante, los años electorales también pueden representar oportunidades para aquellas empresas que logran adaptarse con rapidez. Sectores vinculados a consumo esencial, servicios y soluciones financieras suelen mantener dinamismo, mientras que las pymes con una gestión sólida pueden fortalecer su posición competitiva.