Lima, 13 de Abril del 2026. Para muchos adultos, aprender el idioma inglés es una decisión que se posterga y que termina retomándose recién después de los 30, pese a que el contexto laboral exige cada vez más competencias vinculadas a la comunicación y el acceso a información global. La percepción de que la edad representa una limitación continúa siendo una de las principales barreras.
Sin embargo, la capacidad de aprender nuevas habilidades no desaparece con la edad. En la práctica, el progreso depende más de otros temas. “Muchos adultos postergan el aprendizaje del inglés por percepciones que no se ajustan a la realidad. En la práctica, vemos que el avance está más ligado al enfoque, la constancia y a los objetivos claros que de la edad”, señala Gina García, jefe de Estudios del BRITÁNICO.
En el Perú, donde el 85,4% de la población económicamente activa tiene 25 años o más, lo que equivale a más de 15,5 millones de personas según el INEI, la actualización de competencias se vuelve determinante para mantenerse vigente en el mercado laboral.
Además, según el EF English Proficiency Index 2025, el Perú se ubica en el puesto 52 a nivel mundial en dominio del idioma inglés, con un nivel catalogado como “medio”, lo que evidencia que aún existe una brecha importante en su manejo frente a otros países.
En este escenario, el principal desafío no está en la edad, sino en las creencias que limitan el inicio o la continuidad del aprendizaje. Desde la experiencia en la enseñanza del idioma, el BRITÁNICO identifica cinco mitos frecuentes que afectan a quienes buscan desarrollar esta habilidad en la adultez:
En un entorno laboral cada vez más exigente, postergar el aprendizaje del idioma inglés por motivos de edad ya no resulta sostenible. Más que una limitación, empezar después de los 30 puede convertirse en una decisión estratégica para fortalecer el perfil profesional y acceder a nuevas oportunidades.