Escrito por: Alejandro Rozas – Foto: Afp.
Lima, 25 de Febrero del 2026.- El equipo Noruego llegó como la cenicienta del torneo y vuelve a dar un golpe sobre la mesa para decirle a toda Europa que no esta aqui de relleno que será un duro rival para cualquiera.
Como era de suponerse el Inter tenía la obligación de tomar la iniciativa por jugar en casa y deber remontar un 3-1 en contra.
El conjunto visitante debía tener mucha paciencia y esperar bien ordenado atrás para aguantar el primer gran embate de los locales para luego buscar tomar el control del juego.
El cuadro Interista generó infinidad de ocasiones en los pies de Esposito, Di Marco, Thuram, Fratesi y Bastoni en los primeros treinta minutos de juego.
El gran error de los Italianos fue no ser capaces de romper la paridad y darle a los visitantes la gran opción de superar el primer reto.
A los 35 minutos el Bødo sale finalmente de su cueva para tocar la puerta rival y exigir por primera vez al portero Suizo que defiende al actual subcampeón de Europa que hoy se jugaba todo.
Los últimos minutos de la primera mitad fueron mas tranquilos para la visita que apenas recibió una aproximación interesante del Inter.
El partido se había equilibrado y ya no se jugaba en un solo campo con lo cual el plan Vikingo se empezaba ejecutar exitosamente.
Para la segunda mitad se mantiene el mismo esquema con un Inter que sale con todo pero que dada su inoperancia ofensiva también empieza a jugar contra el tiempo que transcurre cada minuto a mayor velocidad.
Empieza a aparecer el escenario perfecto para poder dar el golpe final a una llave que desde el partido inicial se inclinaba en favor del equipo Noruego.
Antes de cumplirse la hora de juego en un contragolpe muy bien concebido Hauge pone en ventaja a la visita lo que ponía la llave en un irremontable 1-4.
Pero eso no quedó ahí, el cuadro Nórdico ya enseñoreado en el campo tuvo tiempo para dar la estocada final a la serie sobre los 72 minutos cuando Evjen puso el segundo.
Sorpresa final en San Siro y en toda Europa, el Inter caía sin objeciones y a pesar de lograr descontar minutos mas tarde era claro que no había nada que hacer y los visitantes habían superado la llave.
Esta fue la demostración que no habían sido casuales el empate en Dortmund y mucho menos las victorias ante el City en casa y en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid.
Ahora el debutante deja su papel de equipo sorpresa para ser una realidad, veremos que le depara el futuro en esta competición.