La cantante se sometió a un drástico cambio de look para ayudar a una amiga.

Si hay algo a lo que Katy Perry no le tiene miedo es a los cambios de look: lacio, rizado, de color azul, rosa… todo vale para lograr una imagen llamativa. Pero en esta última oportunidad sorprendió con una caracterización de una carcelera, con permanente en un tono castaño y ¿bigotes?
La artista estará en un capitulo de la serie «Raising hope», a pedido de una amiga suya que participa en la comedia. El capítulo de Katy se estrenará el 6 de marzo.

