LIMA – El hecho de que ahora las dos grandes metrópolis costeras que rodean a la AmazonÃa tengan su respectivo Cristo que mira a alguno de los dos grandes océanos me ha motivado a hacer esta comparación entre las que fueron las antiguas capitales de los imperios español y portugués en Suramérica.
Lima fue fundada en 1532 para ser hasta hoy una eterna capital (primero de un virreinato que llegó a administrar la mayor parte de su subcontinente y luego, desde 1821, a la de la república peruana).
RÃo se fundó 33 años después, pero sólo en 1763 pasarÃa a ser la capital del Brasil colonial y luego de 1822 a 1960 del postcolonial.
Mientras RÃo fue capital durante dos siglos, Lima no ha parado de serlo desde hace casi medio milenio. Pero, mientras RÃo siempre tendió a expandir sus territorios con Lima pasó lo inverso.
Para cuando RÃo desplazara a Salvador como la sede del imperio portugués en las Américas, Madrid escindió al Perú creando un virreinato con sede en Bogotá y otro en Buenos Aires.
En 1821-24 Lima fue «liberada» por tropas que vinieron desde ambos virreinatos. Ante sus vecinos ésta luego perdió Guayaquil, el litoral sur, Leticia y parte de su AmazonÃa.
RÃo, en cambio, siempre fue «ganadora». Nació echando a los franceses de su entorno y luego a los holandeses y españoles de otras partes expandiendo al Brasil desde haber sido inicialmente una franja costera.
Lima se llamó la «Ciudad de los Reyes», pero allà nunca vivió ninguno de ellos. En cambio, en 1808 la Casa Real portuguesa se desplazó en pleno al Brasil haciendo de RÃo la sede del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve.
Si Lima se forjó en la batalla contra el mayor imperio nativo del hemisferio sur (los incas), RÃo fue la única ciudad del sur del planeta que dirigió a un imperio global (el portugués que tenÃa colonias en todas las costas africanas, India, China y el sudeste asiático).
En 1822 Pedro, el hijo del rey de Lisboa, decidió crear su propio imperio y hasta 1888/89 Brasil fue una monarquÃa y el último gran bastión de la esclavitud en América Latina.
Lima fue invadida varias veces (siendo la peor en la guerra con Chile). El territorio que hoy ésta gobierna no es ni la quinta parte del que llegó a administrar en sus dos primeros siglos de fundación.
RÃo, en cambio, más bien invadió y anexó territorios de casi todos sus vecinos expandiendo al Brasil hasta congregar a la mitad del territorio y de la población suramericanos.
RÃo no impidió que surgieran otras ciudades brasileñas con más poder. Sao Paulo le gana en número de habitantes, fábricas y riquezas y luego dejó de ser capital para darle paso a una nueva ciudad en el interior del paÃs especialmente construida para tal función (Brasilia).
Lima, más bien, siempre ha sido el centro polÃtico, económico, militar y cultural del Perú, llegando hoy a aglutinar a un tercio de sus habitantes.