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Tsunamis en las 2 costas del Pacífico”
28/03/2011 Isaac Bigio

LIMA – Cuando el mundo está pendiente del sismo del viernes, que ha producido la mayor devastación del país más avanzado del Pacífico asiático, queremos recordar cómo otros tsunamis afectaron a la capital suramericana de los siglos XVI, XVII y XVIII: Lima.

Esta entonces llegó a ser la urbe más rica de toda la cuenca de dicho océano, el mayor del planeta.

Esta ciudad fundada por los españoles en 1535 se transformó 7 años después en la capital del Virreinato de Nueva Castilla (luego renombrado del Perú), el mismo que se anexaba lo que había sido el mayor imperio del mundo de entonces (el inca) y abarcaba al grueso de Suramérica. Este fue el virreinato más extenso de todos los tiempos, el cual hasta 1717 incluía al norte y hasta 1776 al sur de los Andes.

Una de las cosas que más sorprendieron a los conquistadores era la gran cantidad de sismos que azotaban a la que denominaron como la “Ciudad de los Reyes’. Según una reseña de Carlos Bachman en El Comercio el día en que Lima celebró su 400 aniversario, los primeros cronistas registraron distintas clases de sismos en ésta entre 1513 y 1515, 1533, 1552, 1553, 1558, 1568 y 1578.

El peor que se dio en el primer medio siglo de Lima se produjo a las 7 p.m. del miércoles 9 de julio de 1586. Este produjo la caída de muchos predios, incluyendo la torre de la Catedral. En el Callao, el puerto adyacente de Lima que fue el más importante del continente, se dieron olas de más de 20 metros de alto (el doble de las que se vio el miércoles pasado en Sendai), las mismas que llegaron a inundar tierras hasta 10 kilómetros adentro.

El virrey Torres y Portugal se salvó de milagro y tuvo que dormir a la intemperie.

El portal Callao.org describe el terremoto del 24 de noviembre de 1604 el cual azotó entre 1,500 y 2,000 kilómetros del Pacífico central suramericano afectando a puertos como los de Callao, Camaná y Arica con olas de hasta 16 metros de altura. También sostiene que el del 20-21 de octubre de 1687 produjo olas de 5 a 10 metros de alto en el Callao repercutiendo en Japón.

En viernes 28 de octubre de 1746, Lima sufrió su peor terremoto, el cual sólo dejó en pie a 25 de sus 3,000 predios.

El tsunami arrasó al Callao con dos olas. Una de ella, tan gigante como un edificio de 10 pisos, llegó a inundar 5 kilómetros contiguos.

Todos los 23 barcos anclados allí fueron destrozados y algunos aparecieron hasta más de un kilómetro tierra adentro.

Bachman cita una fuente que afirma que sólo el 1% de los 4,000 habitantes del Callao no pereció en ese maremoto cuyas secuelas se hicieron sentir hasta Acapulco y Japón.

Felizmente, el tsunami del viernes sangriento del 11 de marzo del 2011 no produjo proporcionalmente ni de lejos las mismas calamidades que tuvo el del otro viernes fatídico del 28 de octubre de 1746.

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