
La revolución Egipcia ha logrado su primer objetivo. El presidente, Hosni Mubarak, ha abandonado el cargo que ocupaba desde 1981. El vicepresidente del paÃs, Omar Suleimán, ha anunciado que el rais deja el poder en manos del Ejército.
El anuncio ha desatado la locura en la plaza de la Liberación de El Cairo, donde centenares de miles de personas se reunÃan desde hace 18 dÃas para pedir la caÃda del régimen.
