Denver, Colorado, ene. 07. Según un estudio, una noche sin dormir equivale a caminar tres kilómetros y que cuando la persona está despierta en la cama gasta más energÃas que cuando está dormida.

De acuerdo a la investigación desarrollada por la Universidad de Colorado (Estados Unidos), en ocho horas de vigilia se queman aproximadamente 135 calorÃas.
Uno de los autores del trabajo, el profesor Kenneth Wright, explica que el estudio se basa en el análisis de siete adultos que estaban obligados a permanecer en la cama durante los tres dÃas que se prolongó la investigación.
Tuvieron que seguir dietas estrictas que reunÃan las cantidades energéticas necesarias diarias con un calendario de comidas fijo. Mientras, los participantes pasaron la noche viendo pelÃculas, leyendo y hablando.
La cantidad de energÃa consumida por estas personas durante las 24 horas de privación de sueño fue de hasta un 7 por ciento, en comparación con una tÃpica noche de sueño. En contraste, el gasto de energÃa disminuyó aproximadamente un 5 por ciento durante la ‘fase de recuperación’, tras las 16 horas de vigilia.
«La comprensión de la función del sueño, especialmente en los seres humanos, es considerada uno de los enigmas cientÃficos más importantes de la Medicina», señala Wright, que asegura que, «si bien el ahorro de energÃa que logran las personas durante el sueño puede parecer relativamente pequeño, en realidad es mucho mayor de lo que se cree».
Los investigadores consideran que este trabajo puede tener implicaciones para las personas con trastornos del sueño como el insomnio o la apnea.
El primero se caracteriza por la dificultad de conciliar el sueño, mientras que el segundo lo padecen quienes se despiertan constantemente durante el estado de reposo.
Por otra parte, los cientÃficos están muy interesados en conocer cómo la pérdida de sueño puede contribuir al aumento de peso y la obesidad, dijo Wright.
En este sentido, el estudio subraya que el gasto de energÃa durante la privación del sueño no es una estrategia segura o efectiva para la pérdida de peso, aunque reconoce que se necesita más investigación para entender cómo cortos horarios de sueño nocturno, de seis horas o menos durante muchos dÃas, contribuyen al aumento de peso.