El Primer Ministro de la India, Singh, quien ya ha festejado una serie de acuerdos favorables con EE.UU., ahora se encuentra celebrando la Navidad de su propia religión sij.
En esta época del año, cuando los más de 2,000 millones de cristianos del mundo adornan sus casas o calles para conmemorar el nacimiento de Jesús, los más de 20 millones de sijs ya celebran el nacimiento de su padre espiritual: el Gurú Nanak, el cual vino al mundo un mes antes pero 1,469 años después de Cristo.
Si para los cristianos la Navidad se da pocos dÃas antes del Año Nuevo, la «Navidad» de los sijs se da pocos dÃas después de que la India haya festejado el Diwali (Año Nuevo).
Los sijs no han sido muy conocidos fuera del subcontinente indio, aunque en el último medio siglo han empezado a extenderse a Occidente. En Inglaterra, donde se encuentra la quinta mayor congregación judÃa del mundo, los sijs ya les duplican en número.
Su principal templo en Europa se encuentra en Southall. Este es un barrio del oeste de Londres donde sólo el 10% de sus 70,000 habitantes son blancos ingleses, mientras que la gran mayorÃa proviene del subcontinente de la India. AllÃ, cerca al mayor aeropuerto europeo (el de Heathrow), se halla el barrio más indio y sij fuera del Asia.
El domingo 14 estuve allà viendo la «Navidad sij». Partà de la estación del tren urbano de Paddington, donde está la célebre estatua al osito peruano del mismo nombre, en medio de un barrio de clase media alta blanca inglesa. A la subsiguiente parada parecÃa haber llegado a la India.
El letrero de dicha estación es el único de Londres que está escrito, además del inglés, en otro alfabeto (en este caso el gurmukhi de Punjab). Multitudes de varones con extensas barbas y turbantes y de mujeres con trajes tÃpicos indios se aglomeraban en la salida mientras que la avenida que da al metro estaba colmada con una procesión que iba desde el templo más nuevo al más antiguo de los sijs en dicha zona.
La procesión sij se diferencia de las católicas en que no se marcha detrás de una imagen, en el predominio de las banderas naranjas con los escudos sijs y en que a ambos lados de las calles hay puestos de comida, aunque ésta (donde está vetado el emplear carnes o huevos) no es vendida sino obsequiada a todos. Los portadores de platos, tés o lÃquidos paran a los autos para empacharles con alimentos que les regalan.
En Southall están una al lado de la otra una treintena de templos ya sean cristianos (iglesias anglicanas, católicas, evangélicas, etc.), musulmanes (mezquitas), sijs (gurdwaras) o hinduistas (mandires). De hecho quien quisiera hacer un tour para ver cómo rezan y cómo conviven fraternalmente tantos credos tan disÃmiles basta caminar unas cuadras por Southall, donde hasta las tiendas de artÃculos religiosos venden en los mismos escaparates desde Ãdolos hinduistas hasta sÃmbolos monoteÃstas.