La normalidad con la que Sandra Bullock se ha tomado su reciente logro, tras recibir su primer Oscar el domingo pasado, llega al punto de que hasta ella se lo tiene que recordar dÃa a dÃa.
«Le he pedido a Jesse (su marido) que suelde la estatuilla al techo de mi coche para acordarme de que lo tengo. Además, asà más gente podrá verlo cuando voy a hacer la compra y a dejar a lo niños al colegio», bromea la actriz de 45 años durante una entrevista con el periódico Daily Star.
Bullock está contenta de que todo el ajetreo que trajo consigo la nominación y la posterior espera para saber si ganaba o no el premio haya pasado y pueda volver a su vida normal. Aún no se cree que haya compartido todos estos momentos con actrices de la talla de Meryl Streep, de quien se ha hecho Ãntima amiga, o Helen Mirren.
«Tengo una sensación de alivio. Ahora puedo mirar hacia atrás y pensar ‘Guau, todo esto es un trozo de historia’. Estoy feliz de haber tenido la oportunidad de compartir con estas extraordinarias, hermosas y talentosas mujeres», reconoce la actriz de The Blind Side.
Mientras tanto, su marido, el famoso motero Jesse James, no puede más de orgullo y se confiesa más enamorado que nunca de Bullock, a quien, según ha contado a la revista People, no ha dejado de apoyar en esta importante época de su vida. «Es una oportunidad que sólo se te da una vez. Lo mÃnimo que puedo hacer es ponerme un traje y acompañarla, ella siempre me ha apoyado en mi trabajo», reconoce el empresario.
«Es preciosa, es increÃble y me deja sin aliento. A veces la miro y, de verdad, me quedo sin respiración», admite James, quien concluye: «Estoy orgullosÃsimo de ella. Nadie se merece más este premio porque nadie ha trabajado tan duro».