Salvador Cabañas sigue mostrando signos de evolución tras el balazo en la cabeza que recibió hace una semana en un bar de la zona sur de Ciudad de México.
A las primeras palabras de ayer, el delantero paraguayo sumó hoy un sentido anhelo dirigido a su padre: «Papá, voy a jugar el Mundial», dijo el ariete del América a su progenitor.
Sin embargo, más allá del deseo del jugador, su estado todavÃa es crÃtico y los doctores que lo tratan siguen esperando que el edema cerebral que tiene se desinflame para poder intentar una nueva intervención para retirar la bala de su cabeza.
«Hoy fue un dÃa más favorable. Empezó a hablar pero no recuerda nada de lo que le pasó, aunque sà a sus familiares y directivos del equipo», reveló Ernesto MartÃnez, neurocirujano que le practicó la primera intervención.
Por el momento, Cabañas continuará en terapia intensiva con ventilación mecánica y drenaje ventricular hasta que se logre disolver el edema que tiene alojado en el cerebro.
En cuanto a la investigación, la ProcuradurÃa del DF podrÃa hablar con el propio jugador para intentar recabar más antecedentes sobre la noche del ataque.