
Después de 14 meses la justicia portuguesa
cerró el caso de Madeleine. De esta manera,
retira el estatus de sospechosos a los padres
de la pequeña, que en el momento de su
desaparición tenía casi cuatro
años.
La fiscalía comunicó en Lisboa
que los McCann dejaron de ser sospechosos de
la muerte de su hija.
También se retiraron las acusaciones
contra un británico detenido como sospechoso
en un primer momento.
“No existen pruebas contra ninguno de
los tres, pero el caso podría reabrirse
si aparecen nuevos elementos de prueba”,
dijo el fiscal Fernando José Pinto Monteiro.
Esto podría suceder a pedido de la fiscalía
o de algunos de los afectados.
Además, se levantará el secreto
de sumario. Los padres esperan así obtener
datos para progresar en su investigación
privada.
Madeleine desapareció el 3 de mayo de
2007 de un complejo turístico en la costa
del Algarve, en el sur de Portugal. Sus padres
se hicieron conocidos en todo el mundo con una
enorme campaña mediática para
encontrar a su hija.
Los padres de la niña reaccionaron con
gran alivio a la noticia de que ya no son sospechosos
de la desaparición de su hija.
Kate y Gerry McCann declararon a través
de su portavoz que, más allá de
la decisión de la fiscalía, que
tomó esta decisión luego de más
de un año de investigaciones infructuosas,
se seguirán concentrando con todas sus
fuerzas en buscar a Madeleine.
“Lo único que les preocupa es la
búsqueda de Madeleine”, dijo el
portavoz de la familia Clarence Mitchell, quien
añadió que el hecho de que desde
septiembre de 2007 se los considerara sospechosos
“dañó su reputación
y ahora deben sopesar cómo siguen adelante”.
La noche que desapareció Madeleine, sus
padres la habían dejado en el apartamento
y estaban cenando en un restaurante cercano
con unos amigos. Los investigadores tomaron
en cuenta primero la hipótesis del secuestro.
Luego comenzaron a sospechar que la niña
murió a causa de un accidente en la vivienda
y que los padres habían ocultado el cadáver.
Pero la búsqueda de rastros de ADN en
el apartamento y en el coche de alquiler de
los McCann no aportó resultados claros.
Los padres insistieron desde el principio en
su inocencia y creen que la niña fue
secuestrada.
Los investigadores admitieron hace tres semanas
en su informe final que no habían hallado
a ningún culpable. Este documento abarca
19 carpetas con unos 11.000 documentos. Unos
700 testigos fueron interrogados y se revisaron
casi 450 casas.
Mientras tanto, la publicación del libro
de Gonçalo Amaral, quien fuera investigador
jefe de este caso, está causando revuelo
en el Reino Unido, según informó
hoy la prensa británica.
Amaral, que fue apartado del caso, prevé
publicar “A verdade da Mentira”
el próximo jueves, libro en el que defiende
la tesis de que Madeleine murió en la
vivienda donde pasaba las vacaciones en el sur
de Portugal y que los padres se deshicieron
del cadáver y simularon un secuestro.
En octubre pasado Amaral fue apartado del caso
debido a las críticas que hizo a la policía
británica.