| Jueves 14 de agosto
Nuevos Kosovos
LONDRES.
La ONU reconoció la independencia
de las 23 repúblicas que antes formaron parte de las
federaciones socialistas de Checoslovaquia, Yugoslavia y la
URSS. Sin embargo, dudaba en aceptar la soberanía de
algunas regiones internas que estas repúblicas hubiesen
tenido.
Una vez que se ha reconocido la separación
de la provincia de Kosovo ante Serbia, entonces se abre la
posibilidad legal para que otras naciones que ejercen una
independencia de facto busquen entrar a la ONU. Estos son
los casos de las repúblicas pro rusas de Transdniestria
en Moldavia y de Abjasia y Osetia del Sur en Georgia.
Washington aceptó la independencia
de Kosovo porque quería minar a su rival serbio y porque
ésta quiere entrar a la UE. Sin embargo, no puede aceptar
dividir a países amigos como Moldavia y, especialmente,
Georgia.
Rusia se erige como el gran protector de
esas tres repúblicas, aunque en su propio territorio
ha reprimido brutalmente a Chechenia cuando ésta declaró
su soberanía. La autodeterminación nacional
es un principio que proclaman Bush y Putin, pero que ambos
supeditan a sus ambiciones
Miércoles 13 de agosto
Triunfo de Evo
En el referendo revocatorio boliviano del
domingo el gobierno y la oposición reclaman triunfos.
Evo Morales habría sido ratificado con un porcentaje
mayor al 54%, con el cual él ganó las presidenciales
de diciembre 2005.
Evo venció solo en los departamentos
occidentales y su prefecto perdió en Oruro. La Media
Luna ha demostrado que la ?autonomía? ha calado en
su población (y que no es solo una simple ?conspiración
de oligarcas? como aduce el oficialismo). Esta votó
contra Morales y ratificó a sus 4 prefectos opositores.
Evo, empero, logra revertir la ola de 5
sucesivas derrotas electorales que se dieron en Santa Cruz,
Beni, Pando, Tarija y en Chuquisaca; se consolida con más
apoyo popular; y ha logrado que caigan dos prefectos derechistas
significativos (los de La Paz y de Cochabamba).
Hay quienes hablan de un empate entre la
izquierda y la derecha, aunque el mayor ganador ha sido un
gobierno que ahora tiene más autoridad. Sin embargo,
Morales no usará su respaldo popular para aplastar
a sus contrincantes sino para forzarlos a formas de convivencia.
Martes 12 de agosto
Osetia
Los 700,000 osetios son la única nación
del Cáucaso que tiene una lengua iraní, aunque
están lejos de Irán y no son musulmanes sino
cristianos ortodoxos. Cuando la Unión Soviética
se desintegró en 1991 Osetia del Norte se quedó
en Rusia y Osetia del Sur en Georgia. Empero, esta última
se independizó de Georgia, ratificó ello en
un popular referendo y ha mantenido una soberanía de
hecho.
Occidente ha reconocido que Kosovo se independice
de su rival Serbia, pero se niega a contemplar que Osetia
del Sur y Abjazia se separen de su aliada Georgia, cuyo presidente
Saakashvili quiere que su país entre a la OTAN y acaba
de hacer volver a sus 2,000 tropas desde Iraq.
Saakashvili, más bien, aprovechó
el inicio de las olimpiadas para re-ocupar Osetia del Sur.
Rusia ha respondido con rapidez y firmeza porque no quiere
seguir retrocediendo en sus áreas de influencia, porque
no está tranquila que Occidente haya inaugurado un
ducto que saca gas desde el Mar Caspio hacia el Mediterráneo
sin pasar por su suelo y porque no quiere que la OTAN y la
UE sigan reclutando ex Estados soviéticos.
Lunes 11 de agosto
George y Georgia
Tras la desintegración de la Unión
Soviética casi todos los gobiernos de Europa oriental
han girado hacia la Unión Europea y hacia la OTAN.
Las excepciones han sido Serbia, Bielorrusia y Rusia, quienes,
si bien han restablecido el capitalismo, aún quieren
mantener un rumbo distinto al que preconizan Washington o
Berlín. Serbia ha quedado más aislada después
que recientemente Montenegro y Kosovo se le han separado buscando
entrar en la euro-zona. Rusia ha venido viendo como sus antiguas
dependencias ex soviéticas a su oeste (como Lituania,
Letonia, Estonia, Moldavia y Ucrania) giran en torno a la
UE.
El presidente de Georgia Saakashvili, por
su parte, se ha convertido en el mayor hincha de George Bush
en el Cáucaso. A Rusia le inconforma ello y que hoy
este país sea el puente por el que pasa un ducto que
conecta los hidrocarburos del Mar Caspio con el Mediterráneo
sin pasar por su territorio y rompiendo el monopolio gasífero
ruso hacia Europa. Para contrarrestar el avance de EEUU en
su entorno, Moscú ampara a dos regiones separatistas
de Georgia (Osetiadel Sur y Abjasia). Estas dos, al igual
que Transdniestria en Moldava, son repúblicas independientes
de facto, aunque la ONU no les reconozca. Ahora que Occidente
acepta la soberanía de Kosovo, Rusia quisiera pedir
que estas naciones también tengan el derecho a la autodeterminación.
En Serbia George Bush impulsó la escisión
de Kosovo, mientras que en Georgia hace lo opuesto. El hoy
es incapaz de enviar tropas a socorrer a su aliado, pero necesita
evitar que él sea derrocado y que la ofensiva militar
rusa sea 'contenida' sin que escale más.
Domingo 10 de agosto
La cuestión nacional en el Cáucaso
y en Georgia
Origen de los problemas en la región
más multicultural del globo
Usualmente se suele hablar de la raza caucásica
para referirse a los humanos de tez blanca. El Cáucaso
es una cadena de nevados que separa a Europa y el Asia. Se
supone que de allí se esparcieron hacia el resto del
mundo la gente de piel color de nieve. Sin embargo, esta región
tan transitada también es una de las que más
ha recibido el flujo de tantos cientos de pueblos que han
pasado entre las estepas de Europa del este y las mesetas,
ríos y desiertos del Medio Oriente.
Enjambre caucásico
El ser un puente lleno de valles separados
por montañas ha transformado al Cáucaso en el
rincón más multi-cultural del planeta. Este
es el lugar de Europa donde hay más naciones musulmanas
y también el único (que en su periferia norte)
tiene un pueblo de fe budista y lengua mongola (los kalmukos).
Allí hay naciones de lenguas turcas
(como los de Azerbaiyán) que originalmente provienen
del Asia Central. También hay enclaves de pueblos de
lenguas griega o iraní. Hasta la II Guerra Mundial
había áreas totalmente germanas en la cuenca
del Volga (el mismo que desemboca en el Mar Caspio que da
al Cáucaso). Hay por lo menos veinte lenguas originarias
en el Cáucaso que tienen muchos hablantes (aunque de
ellos solo los georgianos cuentan con un Estado propio). Los
armenios son un pueblo nativo pero con otra matriz lingüística
y que cuenta con su propio alfabeto e iglesia (la misma que
se jacta de ser una de las primeras que tuvo el cristianismo).
Los rusos tienen enclaves en distintas partes y especialmente
en el norte del Cáucaso. En esta zona se usan diversos
alfabetos tan distintos
(el latino, el cirílico eslavo, el árabe-persa
o el armenio).
Este enjambre de pueblos ha hecho que esta
zona muchas veces se tiña de sangre. Los armenios,
por ejemplo, fueron el primer pueblo en sufrir genocidio en
una guerra mundial (durante 1914-18 un millón y medio
de ellos fueron exterminados por Turquía).
Sábado 09 de agosto
La solución bolchevique
Durante la revolución rusa los bolcheviques
quisieron ganar a todos los pueblos
del Cáucaso y del antiguo imperio zarista prometiéndoles
liberarles del yugo
ruso y de darles autodeterminación nacional. Muchos
de estos pueblos (sobre
todos los que tenían muchas tradiciones nómades)
apoyaron inicialmente a los
opositores de Lenin y él buscó atraerles ofreciéndoles
autonomía y redistribución
de tierras.
Sin embargo, los rojos invadieron Georgia
en 1921 (la misma que entonces
tenía un gobierno socialdemócrata) planteando
que la autodeterminación nacional
quedaba supeditaba a las necesidades de defender al primer
Estado obrero
frente a la contra-revolución pro-imperialista.
Los comunistas oficializaron todas las lenguas
y en algunos casos crearon sus
primeros alfabetos, escuelas y bibliotecas. Ellos también
crearon 3 repúblicas
soviéticas en el Cáucaso (Armenia, Azerbaiyán
y Georgia). Las tres estaban
pobladas mayoritariamente por pueblos con idiomas y tradiciones
religiosas
disímiles. Azerbaiyán se convirtió en
un lugar muy importante gracias a sus
pozos petroleros y a que su capital (la industrializada Bakú)
fue el reducto
de la ?ofensiva proletaria? hacia el mundo musulmán.
Además, a los otros pueblos del Cáucaso
se les permitió tener ?repúblicas
socialistas autónomas? dentro de otras repúblicas
soviéticas. Dentro de Georgia
habían dos: Abjasia (en la frontera noroeste con Rusia)
y Azdaria (en la frontera
suroeste con Turquía); además de la región
especial (?Oblast?) de Osetia del
Sur. Azerbaiján y Armenia quedaron extrañamente
separadas y entrelazadas. Una
zona armenia (el Alto Karabakh) quedó dentro de Azerbaiján
y el oeste de Azerbaiján
(Nakhchiván) quedó separado del resto de la
república debido a Armenia.
En el Cáucaso norte dentro de la federación
rusa quedaron las repúblicas autónomas
socialistas de Chechenia e Ingushetia (luego separadas), Dagestán,
Kabardino-Balkaria,
Kalmukia y Osetia del Norte. Todas estas entidades, además
de Adiguesia y
Karacháevo-Cherkesia,
han adquirido el rango de repúblicas dentro de la actual
Rusia.
Dagestán apenas tiene 2,5 millones
de habitantes pero allí se hablan unas 50
lenguas autóctonas, aunque ninguna de ellas llegue
a ser el idioma madre de
aunque sea un 30% de su población.
Tras la muerte de Lenin un caucásico
(el más famoso que haya producido la historia,
el georgiano José Stalin) se convirtió en el
nuevo dictador soviético y él
fue adoptando una extrema dureza contra las distintas nacionalidades
buscando
impulsar formas de rusificación. Muchos caucásicos,
y sobre todo ucranianos,
perecieron durante la ?colectivización forzosa?. Cuando
se desataron la II
Guerra Mundial y la invasión nazi muchos pueblos caucásicos,
al igual que los
tártaros de Crimea o los alemanes del Volga, fueron
deportados. Algunos, como
muchos chechenes, volvieron. Las repúblicas socialistas
autónomas de los tártaros
y los germanos no solo fueron borradas del mapa sino que sus
poblaciones fueron
étnicamente limpiadas.
Viernes 08 de agosto
La caída del bloque soviético
El primer conflicto étnico que generó
el desbande soviético ocurrió, precisamente,
en el Cáucaso. En 1988 el Alto Karabakh, una región
armenia en medio de Azerbaiyán,
planteó su fusión con el resto de Armenia. La
crisis produjo movilizaciones
de masas, las mismas que luego fueron contagiando a Europa
del Este y al oeste
soviético. En 1991 la situación de dicha región
generó una guerra entre las
nuevas repúblicas independientes de Armenia y Azerbaiyán.
Cuando a fines de 1991 la Unión Soviética
se desintegra, todas sus 15 repúblicas
constitutivas de declaran independientes. Sin embargo, quedaba
pendiente la
situación de las regiones y repúblicas autónomas
dentro de éstas. Varias de
ellas se declararon independientes. Algunas, como el Alto
Karabakh (en Azerbaiyán)
o Abjasia u Osetia del Sur (ambas en Georgia), se han mantenido
como repúblicas
soberanas de facto, pese a que nadie les reconoce internacionalmente.
Esta
situación es similar a la de Transdniestria (la república
rusófila oriental
de Moldavia).
Rusia no se ha opuesto a éstas y en
la mayoría de los casos las ha alentado
buscando mantener una serie de satélites amigos que
cuestionen los intentos
de Georgia o Moldavia de acercarse a la Unión Europea
y a la OTAN.
Sin embargo, dentro de su territorio se opone
a cualquier forma de independencia
de las repúblicas caucásicas, aunque eso haya
llevado a la guerra más cruenta
de todas en dicha región. Esta es la de Chechenia,
la misma que ha conducido
a la demolición de su capital y a que Moscú
sea atacada por grupos de terror
chechenos.
Hay repúblicas caucásicas en
Rusia que están contentas en este país. Osetia
del Norte, por ejemplo, más bien se siente agradecida
que Moscú proteja a sus
connacionales que viven en Georgia y que les haya ofrecido
a éstos pasaportes
rusos.
Jueves 07 de agosto
El ejemplo de Kosovo
Desde 1991 en adelante todas las 3 repúblicas
socialistas de Europa oriental
(URSS, Yugoeslavia y Checoeslovaquia) se desintegraron y todas
sus 23 repúblicas
componentes ya han sido reconocidas como miembros de las Naciones
Unidas.
La fragmentación estatal es una forma
de quebrar la anterior economía estatizada
y planificada para dar paso a economías de mercado
y a nuevas clases empresariales
locales insertas en la globalización.
Ante el avance de la Unión Europea
y de la OTAN que buscan ir cooptando a todas
las nuevas repúblicas post-soviéticas en su
seno, ha habido dos importantes
resistencias: una es la de Rusia-Bielorrusia y otra es la
de Serbia.
Esta última no ha rechazado el retorno
al capitalismo, sino hacerlo bajo las
condiciones de una Unión Europea dominada por Alemania.
Históricamente hay una relación
entre el pan-eslavismo y el pan-germanismo.
Cada vez que Alemania busca unirse y fortalecerse ésta
requiere dividir a los
eslavos del sur para ganar sus antiguas zonas de influencia
en lo que antes
fueron dependencias de Austria (tales como Eslovenia, Croacia
o Bosnia). Cada
vez que Berlín pierde una guerra Belgrado busca, más
bien, unirse con esas
naciones eslavas.
En su avance el eje Berlín-Viena ha
logrado presionar para desintegrar a Yugoeslavia
y aislar a Serbia. Ahora Occidente ha reconocido la independencia
de Kosovo,
una provincia que nunca tuvo antes el rango de república
o estado autónomo
en toda la historia.
Esto es un cambio en los principios internacionales,
el mismo que abre la compuerta
para que otras regiones que no fueron repúblicas dentro
de la antigua Unión
Soviética reclamen que se les reconozca su independencia
de facto.
Hay tres casos muy claros: Transdniestria
(una república eslava pro-rusa en
el este de Moldavia) y Osetia del Sur y Abjasia (en el norte
de Georgia). Mientras
que Kosovo consiguió una independencia de facto recientemente
y tras una ocupación
militar extranjera, estos 3 países tienen una soberanía
ganada desde inicios
de los 1990?s.
Ninguno de ellos es reconocido por ningún
otro país (algo que hace su situación
legal más difícil que incluso la república
turca del noreste de Chipre que
solo es aceptado por Ankara). Sin embargo, dado el precedente
de Kosovo éstos
tienen todo el derecho de solicitar querer entrar a la ONU.
No obstante, Rusia no les anima a tal camino
porque aceptar el derecho de la
partición de las repúblicas post-soviéticas
implicaría que Chechenia quisiese
hacer lo mismo dentro de Rusia y eso permitiese que otras
naciones de su Estado
quisiesen seguir tal ejemplo.
La estrategia rusa consisten en mantener
a estas ?repúblicas? como poderes
independientes de facto, pero que no anuncien separarse de
sus respectivos
Estados, al mismo tiempo que Moscú les usa como instrumentos
para minar a gobiernos
que sean pro-Unión Europea.
Miércoles 06 de agosto
El oro negro
El Medio Oriente es el principal reservorio
de petróleo del planeta. El Cáucaso,
que está en su encima, llegó a serlo a inicios
del Siglo XX, y aún en su entorno
mantiene cuantioso potencial.
Turkmenistán, que está en la
costa oriental del Mar Caspio, es el Kuwait post-soviético
y Occidente no le hace mayor problema pese a tener el régimen
más autocrático
y personalista de la zona. Azerbaiyán en la costa occidental
produce gas que
Occidente necesita.
Rusia siempre quiso ser el territorio por
donde pasasen los gasoductos y que
mantuviese una suerte de monopolio en la producción
o exportación del gas del
antiguo mundo soviético hacia la Unión Europea.
Sin embargo, recientemente se terminó
de construir un largo ducto que conecta
las plantas de hidrocarburos de Azerbaiyán en el Mar
Caspio con el Mediterráneo,
a través de Turquía, sin tener que pasar por
Rusia, gracias a que Georgia les
ha habilitado su territorio.
La guerra de Chechenia fue cruenta porque
por su zona o su entorno debía fluir
el gas que iba de los mares Caspio al Negro. La actual guerra
georgiana también
tiene un sabor a oro negro por que Rusia no ve con agrado
el nuevo ducto y
menos aún que EEUU trate de hacer que otra de las repúblicas
ex soviéticas
entre a la OTAN.
Antes con mucho desagrado pero con impotencia
ha visto como todas sus antiguos
dependencias o satélites de Europa del este han acabado
entrando a la OTAN
o a la UE, pero no quiere que ello acontezca en otras zonas,
como el Cáucaso
que es el puente entre Europa y la Mesopotamia.
Martes 05 de agosto
Actual guerra y perspectivas
Al inicio de las olimpiadas Georgia envió
a sus tropas para re-posesionarse
de Osetia del Sur (entidad a la que ni si quiera reconoce
como tal nombre).
Así el presidente Mijail Saakashvili pretendía
consumar su objetivo de intervenir
en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia aprovechándose
de
una coyuntura internacional favorable.
No obstante, Rusia respondió con firmeza
y rapidez enviando sus tropas para
?liberar? Osetia del Sur y bombardear zonas georgianas aledañas.
Ante el peligro que Rusia quisiese tomar
la capital (Tiblisi) y derrocar al
presidente pro-Bush, Condi Rice les respondió que no
estamos en 1968 y que
Georgia no puede ser Praga. Efectivamente, no hay una paridad
soviético-estadounidense
sino una clara supremacía de EEUU. Por otro lado, Georgia
no está atada a Moscú
tras un Pacto militar como el de Varsovia. Más bien,
apunta a aliarse con Ucrania
para entrar juntas a la OTAN.
Rusia no se atreve a ocupar Georgia por temor
a generar una situación peor
que la de Chechenia, mientras que corre el riesgo de ser expulsado
del Grupo
de los 8 y de que varios de sus intereses en Occidente queden
congelados.
Más, tampoco puede recular por que
necesita demostrar que sigue siendo la superpotencia
de la zona y que no se puede aplastar a sus aliados.
Las posibilidades de una guerra total quedan
descartadas, aunque se vuelve
a un escenario similar a la de la guerra fría. Esta
vez no hay una contradicción
entre dos sistemas antagónicos (uno basado en una economía
estatizada y planifica
con un partido único y otro en el capitalismo liberal)
sino entre dos variantes
de una economía de mercado y entre dos perspectivas
geopolíticas (la de Occidente
que quiere fortalecer la influencia de EEUU y la UE en el
mundo y Rusia que
quiere bailar con su propio pañuelo en la política
mundial y mantener sus propias
corporaciones empresariales).
Georgia demanda entrar rápido a la
OTAN y que ésta envíe allí tropas. Afirma
que no quiere quedar aislada y ocupada como pasó en
1921. Por su parte Occidente
no se atreve a tal medida para no provocar una mayor confrontación.
Putin,
por su parte, no se atreve a ocupar Georgia y lo que quiere
son garantías para
que no se vuelva a ocupar las republiquetas aliadas de Sud-Osetia
o se intente
hacerlo con Abjasia, así como crear obstáculos
para que Georgia o Ucrania se
sumen a la OTAN o a la UE.
La autodeterminación de las naciones
seguirá siendo una bandera que Moscú y
Washington usen, abusen o nieguen a su antojo. Cuando a Bush
le convenga la
desplegará en Kosovo aunque la negará para los
osetios y los abjases. Lo opuesto
pasa con Putin.
Lunes 04 de agosto
Marulanda se parece a Mandela?
Hemos recibido dos cartas sobre el artículo
donde comparamos a Marulanda con
Mandela. La primera carta nos acusa de apoyar al terrorismo
y la segunda
exactamente de lo opuesto. La primera nos tilda de haber aplaudido
cada acción
de Sendero (cosa que nunca hemos hecho) y la segunda (cuyo
email leva las siglas
de alguien que simpatiza con el MRTA) de ser portavoces de
la ultraderecha.
Las columnas que se hacen son de análisis y no de opinión.
En ella no se encuentra
apoyo o rechazo a Mandela o Marulanda. Simplemente se quiere
mostrar como el
primero ha sido aceptado por todo el establishment mundial
tras haber renunciado
a la vía armada y haber brindado estabilidad a los
negocios sudafricanos, mientras
que el segundo murió condenado por la mayoría
de los medios debido a que no
quiso seguir el camino del desarme que han seguido otros guerrilleros
izquierdistas
en este mundo post-guerra fría.
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