Mario
Florián nació en Contumaza, Cajamarca, el
5 de octubre de 1917. Estudió la primaria en un colegio
rural y la media en Cajamarca y Trujillo, y sus estudios
universitarios los realizó en la Universidad de San
Marcos, obteniendo el grado de doctor en historia. En la
universidad formó parte de un grupo de poetas revolucionarios
llamado Poetas del Pueblo, dedicados a realizar poesía
de corte social. Debido a su lucha contra el gamonalismo
oligárquico de provincia, se le persiguió
y se le quitó su puesto de trabajo.
Sus primeras creaciones poéticas fueron escritas
al modo de un harawiq inkaiko, siguiendo la tradición
literaria de los amautas de la cultura andina.
El amor, la naturaleza, el dolor indígena, la lucha
contra la oligarquía, el abuso de los terratenientes,
la autoctonía y la nacionalidad son temas constantes
que hallamos presente en sus obras.
Los galardones obtenidos por su obra son: primer premio
de poesía, en los juegos florales convocados por
la Universidad de San Marcos (1940); premio nacional de
poesía (1944); premio nacional de narración
(1957); premio de poesía en los juegos florales magisteriales
(1960); y premio nacional de cultura (1975-1976), en el
campo literario, junto con Luis Alberto Sánchez y
Emilio A. Wesphalen.
"El poeta más destacado de esta época
en que se desarrolla el nativismo poético es, sin
duda, Mario Florián (Cajamarca, 1917); en su poesía
fluye límpidamente la ternura campesina, remansada
en la descripción de la naturaleza: la tierra, el
agua, el cielo, los animales y las plantas; aguda en el
canto y la queja de amor, encrespada y áspera en
la protesta social, la poesía de Mario Florián
asombra por su concisión, por su manera diáfana
y simple de transmitir sensaciones y emociones profundas,
cargadas de una densa, de una viva humanidad y fascina también
por su fresca musicalidad…", manifiesta Washington
Delgado.
Las principales producciones de Mario Florián son:
Tono de Fauna(1941), Urpi (1945), El Juglar andinista (1951),
Abel Fabulador (1957). El eximio poeta dejó de existir
hace pocos años, pero nos deja una obra imperecedera.
KATACHA MADRE
Se hicieron tus ojos
para dolor mirar, katacha madre,
tus manos para dolor tallar,
tu vida, tú, para el sufrir solamente…
Yo te digo,
y te dice, también, Dios:
¡Para qué traes tu hijo
al mundo, para qué…?
Ni un puñado de tierra,
ni una burbuja de agua,
han de ser de él,
mañana, porque
la tierra y el agua tienen dueño…
Tendrá tu hijo el alba, cada día,
la luz, el sol, la noche, las estrellas,
el llanto humano, la risa del paisaje,
pero éstos, !ay!, pero éstos
no le darán un pan para su hambre…
Y tú contestas:
La leche de mi pecho le durará
hasta cuando, ya viejo, ponga
sus pies en el lecho de rosas de la muerte,
beberá mi sangre en lugar de agua,
y, en el montón de tierra de mis huesos,
cosechará el maíz y la cebada…
Y llorará tú y preguntas
a Dios: ¡Por qué la tierra
y el agua no son de todos
los hombres
como
el cielo azul, el sol, la noche, el panorama…?
Y Dios musita triste:
-!No sé por qué, Katacha…!
Mario Florián
YO SOY UN PASTORCITO
En este campo verde,
donde retoza el sol,
pastoreo mis lindas
ovejas de blancor.
Yo soy un pastorcito,
yo soy un buen pastor.
Hago salir de mi honda
pedrusco volador.
Al pie de mi rebaño,
silbando una canción,
a la majada vuelvo
con poncho bicolor.
Y a la majada llego
cuando declina el sol,
silbando, modulando
mi pastoril canción:
-Yo soy un pastorcito,
pero, con mi honda, yo
hago correr al puma,
al zorro y al halcón...!
Mario Florián