Hace
115 años, un día como hoy, nace en Santiago
de Chuco (La Libertad), el poeta peruano más universal:
César Vallejo.
Fue el último de los doce hijos de Francisco de
Paula Vallejo y María de los Santos Mendoza. Sus
estudios primarios y secundarios los realiza en su pueblo
natal. En 1910 se matricula en la Facultad de letras de
la Universidad de Trujillo. No obstante, al año siguiente,
viaja a Lima con la intención de seguir estudios
de medicina. Al poco tiempo, regresa a Trujillo para trabajar
en una hacienda.
Con la tesis El romanticismo en la poesía castellana,
se gradúa de bachiller en letras en 1915. Ese mismo
año pasa a formar parte de la Bohemia de Trujillo,
grupo de intelectuales conformado por Antenor Orrego, José
Eulogio Garrido, Alcides Spelucín, Víctor
Raúl Haya de la Torre, entre otros.
En el año 1919 aparece su primer libro de poesías:
Los heraldos negros. Aun cuando todavía es perceptible
la influencia del modernismo en él, también
se puede apreciar sus propios aportes. "La novedad
más importante de Los Heraldos Negros reside en la
preocupación del poeta por comunicar sus preocupaciones
íntimas de un modo vivaz y profundo, de ahí
provienen sus innovaciones artísticas, la novedad
de sus imágenes, la mezcla inusitada de vulgaridad
prosaica y preciosismo espiritual, la música áspera,
el ritmo entrecortado e, incluso, el desdén por las
normas gramaticales", anota el connotado crítico
Washington Delgado.

César
Vallejo publica su segundo libro de poesía en 1922,
año en que James Joyce y T.S. Eliot dan a conocer Ulises
y La tierra baldía, respectivamente, completando una
trilogía de obras extraordinarias. Con Trilce, Vallejo
se despoja totalmente del Modernismo, rompe con el verso tradicional,
con la gramática e incluso con la ortografía.
Pero si bien el libro pertenece al Vanguardismo, no es menos
cierto que no se le puede catalogar en ninguno de los "ismos"
hasta ese entonces vigentes: Futurismo, Dadaísmo, Cubismo,
Surrealismo. "El Vanguardismo buscaba, en general, una
poesía objetiva, centrada radicalmente en la imagen,
despojada de todo elemento y en la que no hubiera otra emoción
que lo puramente estética. Vallejo, en cambio, quiere
que la poesía sea el vehículo de sus emociones
impuras, personales y humanas", señala Washington
Delgado.
Tres años después, Vallejo se va a Europa.
En París la pasa mal económica, hasta que
en 1925 consigue trabajo en un medio periodístico.
En 1928 se materializa uno de sus grandes sueños:
viajar a la Unión Soviética. Tal fue el impacto
que le causó que, de vuelta a París, pasa
a integrar las filas de una cédula marxista peruana.
Precisamente, por su militancia marxista fue expulsado
de Francia, razón por la cual se va a España,
donde vivirá ejerciendo el oficio de traductor. En
1931 aparece su novela El Tungsteno, y escribe dos obras
teatrales: Entre dos orillas corre el río y Lock-out.
En Madrid es testigo de la instauración de la República
Española y se inscribe al Partido Comunista Español.
Ese mismo año escribe su cuento más famoso,
Paco Yunque.
De regreso a París, escribe una nueva obra teatral:
Colacho hermanos, y otros poemas. En cuanto explota la guerra
civil en España, se integra a los Comités
de Defensa de la República. La experiencia de la
guerra le afecta profundamente y escribe una serie de poemas
que se publicarán póstumamente bajo el título
de España, aparta de mí este cáliz
(1940).
César Vallejo dejó de existir el 15 de abril
de 1938, víctima de una enfermedad extraña.
En uno de sus poemas reunidos bajo el título Poemas
humanos, publicado póstumamente, Vallejo predice
su muerte:
PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA
BLANCA
Me moriré en París con
aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos..