Después
de la derrota de los españoles en la Pampa de Junín,
el general Canterac se dirigió al Cuzco en busca
del Virrey de La Serna, mientras que Bolívar volvió
a la costa para preparar a sus reservistas. Por su parte,
Sucre permaneció en Huamanga al mando del Ejército
Peruano.
El Virrey se abocó a la preparación de su
ejército con miras a atacar a Sucre. El encuentro
entre ambos ejércitos se produjo el 8 de diciembre.
Al atravesar el desfiladero de Corpahuaico, el Ejército
Patriota sufrió muchas bajas, sin embargo, aun así,
ocupó la Pampa de la Quinua (Ayacucho). En este lugar,
José Antonio Sucre pronunció la célebre
frase: “ De los esfuerzos de hoy pende la suerte de
la América del Sur. Otro día de gloria va
a coronar vuestra admirable constancia “. Mientras
tanto, el Ejército Realista se colocó en Condorcuna.
En vista de que los soldados estaban cansados, y de que
el número de los desertores aumentaban, el Virrey
de La Serna optó por atacar. La batalla empezó
el 9 de diciembre de 1
824.
En un principio los españoles hicieron retroceder
a los patriotas, mas luego, el general Córdova pronunció
una arenga a sus soldados que los insufló de tanto
valor que éstos obligaron a los españoles
a dar marcha atrás, hacia la mitad de Condorcuna.
En él se produjo un nuevo enfrentamiento, saliendo
vencedor el Ejército Libertador. El Virrey La Serna
fue detenido. Después de la batalla, José
Antonio de Sucre, brazo derecho de Bolívar, recibió
el título de Gran Mariscal.
El mismo 9 de diciembre de 1824 se firmó la Capitulación
de Ayacucho, documento que determinó la independencia
del Perú y de América, y la rendición
definitiva de los españoles. Por el Ejército
Patriota firmó el General José Antonio de
Sucre; y por el Ejército realista, el General. Canterac.