
Con
una inversión que alcanza los US$ 5.5 millones,
la empresa peruana Tacama consiguió levantar
su viña ubicada en Ica en apenas cuatro meses
y medio, implementando importantes avances tecnológicos
en su bodega, tras el terremoto que azotó la
zona sur del país el pasado 15 de agosto, con
lo cual se crearán interesante alternativas en
la producción y elaboración de sus productos
vitivinícolas.
En
la actualidad Tacama produce 4 millones de litros
de vinos, espumantes y piscos. Su director gerente
Pedro Olaechea, comentó que las mejoras tecnológicas
cumplen con todos los parámetros y estándares
internacionales y significarán un incremento
progresivo de su productividad. Iniciarán este
nuevo camino con una cartera de novedosos productos
que se presentarán paulatinamente, con vinos
de mayor calidad, capaces de competir con cualquier
vino del mundo. Estimó también que esperan
aumentar su proyecto de inversión en US$ 2
millones más en los próximos años.
Entre
las principales novedades que presenta la planta,
destacan las modernas cubas, prensas de última
generación y todo un proceso de frío,
lo cual permite controlar y crear temperaturas virtuales
en la bodega, que está totalmente cerrada,
recreando así condiciones especiales y óptimas
los 365 días del año.
“Este proyecto lo teníamos planteado
hace cuatro años, pero el terremoto nos apuró
a tomar decisiones. Son más de 5 mil metros
cuadrados donde hemos implementado tecnología
de punta en materia de vinificación”,
expresó con orgullo el señor Olaechea,
quien dijo que la inversión realizada por la
empresa que preside es la mayor realizada en la historia
de la industria vitivinícola nacional.
El
equipamiento y tecnología diseñado en
la zona técnica de Tacama, de procedencia francesa
e italiana, le permitirá a Tacama producir
vinos, espumantes y piscos de la más alta calidad
y listos para competir con los mejores productos vitivinícolas
del mundo, cuenta Pedro Olaechea. Agregó que
los trabajos efectuados en la parte técnica
de la bodega se recabaron mediante una investigación
realizada por sus técnicos en Europa.
Finalmente,
se indicó que la parte arquitectónica
comenzará a levantarse muy pronto. La idea
será mantener el estilo colonial que caracterizó
a la viña iqueña, que vio sus estructuras
seriamente dañadas luego del desastre natural
sucedido en Chincha, Pisco e Ica.