
Cada
fin de semana el televidente local ya se "enganchó"
con uno de los programas musicales y en vivo,
más visto de la pantalla chica, la versión
realty show nacional que ya está a la
altura en emoción y producción
de sus similares en Argentina y México.
Nos referimos a "Bailando por un Sueño"
conducido por Gisela Valcárcel vía
Panamericana TV.
Como será el éxito de este espacio-concurso
y con propósitos nobles para los más
necesitados del país, que su "archienemiga"
de pantalla, Magaly Medina se presta a lanzar
la segunda versión "imitación"
de este formato que definitivamente ha "pegado"
en grandes y chicos.
Logramos conversar brevemente con la periodista
huachana de ATV, y estas son sus verdades.
-Magaly,
en las últimas entrevistas, tanto por
tu lado como de Gisela, ambas se envían
mensajes de admiración. ¿Es estrategia
para el raiting o son sinceridades?
"Para nada. Simplemente soy de reconocer
el buen trabajo de las personas, sería
mezquina no reconocer por ejemplo el éxito
de "Bailando por un Sueño"
de la Valcárcel. Y ahí queda todo,
no vivo pensando en ella, ni tendiendo puentes
para un acercamiento. Si se da en hora buena
o sino me da lo mismo".
-Definitivamente estás encontrada
con ella. Entonces, ¿por qué presentas
una imitación de su programa?
"Nadie es dueño de la verdad o de
formatos en televisión. Con Ney un día
nos preguntamos porque no hacer con gente de
"chollywood".Hicimos un sondeo y al
final funcionó muy bien, prueba de ello
que volvemos con la segunda versión.
Además, también es con fines benéficos.
La puesta en escena de este realty show es original,
resulta todo un "vacilón" presentar
a los figurettis más querido de nuestro
medio. Es el público quién gana".
-¿No
es una obsesión por el raiting?
"Eso es. Siempre pienso en el raiting,
para eso trabajo duro, porque mis objetivos
son claros, quiero ser siempre la primera. Seria
hipócrita no reconocer mi obsesión
y no es fácil lograr puntos de aceptación
a esa hora. Muchas veces han querido tumbarme,
pero soy una "chola" terca, persevero
para lograr el éxito final".
-Dices que muchas conductoras se "cuelgan"
de ti para ser famosa. Por ejemplo por estos
días Mónica Cabrejos muestra fotos
tuyas en bikini en las playas de España.
¿Te incomoda?
"Una periodista no debe pelearse nunca
con bataclanas. Allá ellas con sus estrategias
para subir en sintonía. No veo esos programas,
además no voy a contestar a quién
tiene solo un dígito en raiting".
-¿Que
es lo que te hace feliz?
"Que no le falte nada a mi familia. Que
mi trabajo encuentre la preferencia del televidente
y que en la calle se refleje esa gratitud. Dicen
mis detractores que yo gozo con el dolor ajeno.
Esa es otra de las grandes mentiras que me han
inventado".
-Como una mujer de éxito no tiene
pareja.¿Te hace falta una persona que
ocupe un lugar en tu corazón?
"Por el momento estoy tranquila, disfrutando
de la vida, cuando tengo un tiempito me doy
una escapada a veces a Miami, como recientemente
a Europa. Ah, y viajo sola. No soy de estar
detrás de un hombre, ya quemé
esa etapa."
-Cual es tu reflexión cuando
confirmas un "ampay" ¿Lo disfrutas,
lo celebras o ya es habitual para ti?
"Somos un equipo de producción.
Los años y la química profesional
con Ney Guerrero nos consolida para hacer un
trabajo profesional, transparente y no "patinar".Claro,
me siento complacida cuando el "ampay"
es cierto. Allá los perjudicados, los
"jugadorazos", ese no es mi problema.
Pero por qué voy a celebrar. Es parte
del trabajo".
Hasta que Magaly Medina presentó a las
parejas de la segunda versión "Bailando
con Magaly" en los propios estudios de
ATV en concurrida conferencia de Prensa. Figuran:"La
Tigresa del Oriente" con Javier "Me
sobra la

Plata
" Lobatón; El estilista Enzo Vitalle
y Francis "la amiga de todos";"Lucecita"
y el empresario Mauricio Diez Canseco. Y defendiendo
sus coronas, Manolo Rojas y Florcita Polo.
El jurado está compuesto por Yola Polastry,
Melcochita y Macho Cacho. Los concursantes demostrarán
en la pista de ATV sus innatas cualidades para
el baile y llevarse el "codiciado"
trofeo "La Urraca de Oro".
Por Marcos Mendoza
Fotos: Jorge Balarezo