| Como quiera que
no les convence el lenguaje acuartelado de Ollanta Humala
ni tampoco el verbo florido y acrobático de Alan
García, los peruanos se han visto obligados a
convertir el próximo comicio electoral, la Segunda
Vuelta, en un acto de fe. Que sea la Virgen María,
santidad mayor del mes de mayo, la que determine en
última instancia la mejor opción, o la
menos mala. Pero para quienes siguen la divisa de Santo
Tomás, "Ver para Creer", Serperuano.com
les concede una virgen de carne y hueso: Melissa Oberwise.
Prostérnense ante ella, venérenle, ruéguenle
y verán que no les fallará. Y si el diablo
los tienta, no dejen pasar la ocasión, pues Melissa
les concederá un placer que ninguna virgen les
brindará. ¿Y que pasará con nuestro
hermoso país?, se preguntarán. Encomiéndeselo
al Señor de los Milagros. Ante la posibilidad
de una hecatombe, quién mejor que él para
hacerse cargo. Pero antes, estimados internautas, adhiéranse
a la comunidad de fieles de nuestra Santa Melissa, la
Virgen de las Rocas, votando y adjudicándole
un puntaje celestial. |