Las
líneas de Nazca habrían sido descubiertas
por Toribil Mejía Xesspa en 1926. Estudiado
en un principio por el norteamericano Paul Kosok,
la alemana María Reiche se abocó
desde 1930 a su estudio y defensa. Se valió
de sus conocimientos de matemática, física
y geografía para develar el misterio de
los geoglifos. Son mas de 10,000 las líneas
que se despliegan en las pampas de Nazca y se
ubican en tres zonas: Sacramento y Pichango (en
Palpa), en los cuales sobresalen las formas geométricas
y las de Cantalloc y San José, en los que
se encuentran los geoglifos figurativos. El área
aproximada que ocupan las líneas es de
350 km.2 y se ubican principalmente en una planicie
donde la temperatura bordea los 45 c. Los geoglifos
de figuras humanas y animales superan la treintena
y se pueden observar en un área de 50 km.
De largo por 15 de ancho, entre los cuales destacan
el alcatraz, el loro, la ballena, el colibrí,
la lagartija, la araña, el perro, el ave
fragata y el mono. En cuanto a los geoglifos geométricos
hay centenares de cuadriláteros, trapecios
y triángulos. Las líneas se han
formado al retirar la capa superior que contiene
riolita roja, especie de piedra volcánica,
dejando al descubierto la capa de arena inferior,
de arcilla y de color amarillo. Los surcos poseen
una profundidad promedio de 30 cm. y están
protegidos por filas de piedrecillas
Descubierta
por Juan Crisóstomo Nieto, juez de Chachapoyas,
Kuélap es uno de los monumentos arquitectónicos
más importantes de la cultura Chachapoyas.
Kuélap está ubicada en la cima de
un cerro, a la margen izquierda del Utcubamba,
a 3,000 m. sobre el nivel del mar. Estos monumentos
están construidos sobre una plataforma
de gran tamaño, que se apoya en la cresta
de una roca. Encima de la plataforma se encuentran
cerca de 400 construcciones, cuyos muros alcanzan
a medir hasta 19 metros. Las que más sobresalen
son: El Tintero, La Atalaya y el Castillo. Situado
en el extremo sur del andén mayor, el Tintero
se distingue por ser un torreón circular
cuya forma es la de un cono invertido. La atalaya
se encuentra en el norte de Kuélap, y también
se conforma de un torreón. El Castillo,
por último, sobresale en el andén
mayor, en la parte más alta de kuélap;
es una de las construcciones que mejor se conservan.
En la historia de la cultura Chachapoyas Kuélap
tuvo un papel trascendental. Sin embargo, no es
posible determinar aun cuando se construyó
el monumento de Kuélap; sólo se
sabe que fue antes del periodo Inca, tal vez en
el siglo VIII d.C. Ignoramos también el
tiempo que duró su apogeo y cuándo
y cuál fue la razón de su abandono.
Tampoco sabemos sobre el extraordinario esfuerzo
que demandó su construcción, el
sistema complejo de drenaje del agua de lasa lluvias,
cómo se producía el suministro de
agua y la función que cumplía Kuélap.
Adolf Bandelier y Louis Langlois sostienen que
Kuélap más que una fortaleza habría
sido un lugar cuya finalidad era servir de refugio
a los pobladores en casos de emergencia. Tomando
en cuenta las múltiples dificultades que
la geografía ande-amazonica ofrecía,
no se descarta la posibilidad de que se tratara
de un santuario administrado por una aristocracia
para la producción de alimentos. Federico
Kauffman Doig encabezó la primera expedición
exploratoria entre los meses de mayo y junio de1997.
Ubicado
en el distrito de Huicungo, provincia Mariscal
Cáceres, a 93 km. Hacia noreste de Pataz
(La Libertad), el Gran Pajatén es uno de
los centros arqueológicos más importantes,
al igual que el de Kuelap. Fue descubierto en
forma accidental en 1963 por comuneros de Pataz,
en su afán por encontrar tierras propicias
para el cultivo. Estaban cubiertas durante siglo
por maleza. En 1965, una expedición conformada,
entre otros, por el arquitecto Víctor Pimentel
Gurmendi y el arqueólogo Duccio Bonavia
reconocen el centro. Este ultimo se encargó
del primer estudio del Gran Pajatén. En
el conjunto del Gran Pajatén sobresalen
sus “torreones” circulares, entre
2 y 15 metros de diámetro, las mas grandes
con escalinatas de piedras. Encima de una angosta
meseta, cerca de los cerros que bordean el río
Abiseo, a un 2,850 m.s.n.m., encontramos el Gran
Pajatén. La parte superior posee adornos
en forma geométrica, en cambio la inferior
lucen figuras antropológicas y zoomorfas.
Cada figura mide 2m de altura aproximadamente.
A inicios de los 80, una expedición encabezada
por Federico Kauffman Doig, arqueólogo,
encontró cerca del Gran Pajaten figuras
talladas en madera forma de varones desnudos,
de unos 60 cm. de altura. Para Duccio Bonavia
y Federico Kauffman Doig el Gran Pajatén
fue una enclave serrano tardío a fin de
colonizar la selva. Estos proyectos colonizadores
habrían sido organizados en el apogeo del
Imperio Incaico.
Ubicada
al norte de Lima, en el valle del río Supe
(a 350 m.s.n.m.), la ciudad de Caral cuenta con
una extensión de 66 hectáreas. Esta
considerada como la más antigua de América,
entra 2,627 y 2000 años a.C. Aunque descubierta
en la década del 40, recién a fines
del siglo XX un grupo de arqueólogos de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos destacó
su importancia: se trataba del primer Estado Peruano.
Los dos mil habitantes con que contaba la ciudad
se estructuraban a través de su religión,
cuyos dioses eran el sol, la tierra y el agua.
El canal con el cual se servían para comunicarse
con ellos era el fuego. También llevaban
a cabo ritos funerarios, así como sacrificios
humanos. Se dedicaban a la caza y la agricultura,
para la cual parece que contaban con sistemas
de irrigación, ya que cultivaron frijol,
camote, ají, algodón, zapallo y
calabaza. El algodón lo canjeaban con pobladores
de otras etnias por madera, moluscos, semillas
y plantas medicinales. En música tuvieron
conocimientos sobre acústica. En el anfiteatro
de la plaza circular se encontraron cornetas y
flautas con una antigüedad de 4,000 años.
Las flautas eran a base de hueso de cóndor
y pelícano.
La
cultura Lima surgió y se desarrolló
entre 100 a.C. y 600 d.C. - período intermedio
temprano- , a orillas de los ríos Chillón,
Rímac y Lurín. El área de
su extensión por el norte fue hasta el
valle de Chancay, por el sur hasta el de Mala,
por el oeste hasta el mar y por el este, más
allá de Santa Eulalia. En cuanto a su estructura
social, parece que existió un Estado incipiente,
en la cual habían tres estamentos: una
clase noble, una de trabajadores especializados
y el pueblo. Entre los trabajadores especializados
estaban los arquitectos, albañiles, pintores,
carpinteros y decoradores; también había
pobladores dedicados a la ganadería y agricultura.
Se rindió culto al sol y a la luna, así
como también a los muertos. La figura de
la serpiente era asociada a la concepción
que tenían del mundo. Luego se empezó
a rendir culto al dios del fuego, Pachacamac,
hijo del sol. En 1938 Alberto Giesecke hizo un
importante descubrimiento: el ídolo de
Pachacamac, que se encontraba enterrado. El ídolo
esta hecho de madera y posee dos caras que miran
en lados contrarios, en un lado esta adornado
con maíz y otro con animales. Fueron excelentes
agricultores, cultivaron el maíz, el pallar,
frijol, zapallo, calabaza, camote, lúcuma,
chirimoya y maní. Supieron aprovechar las
aguas del río Rímac, construyendo
el acueducto de Surco que traslada las aguas de
este río Ate, Miraflores y Santiago de
Surco, así como también el canal
de Huatica, que va de la Victoria hasta Maranga.