Viernes, 24 de Mayo del 2019
turismo


Conoce Palccoyo, la otra Montaña de Colores de Cusco que maravilla a los turistas

Publicado el 27/04/19

Promperú promueve visita a este atractivo junto a otros tres destinos

Vinicunca es el destino de moda en Cusco y es el que atrae el mayor número de visitantes después de Machu Picchu. La belleza singular de la llamada Montaña de Siete Colores seduce a los turistas, pero para alegría de los viajeros no es la única cumbre de colores que ofrece esta región.

Palccoyo es la segunda Montaña de Colores que ofrece Cusco. El hermoso lugar cubre un área natural de más de 9,000 hectáreas donde, además, de la belleza de la cumbre, se aprecian valles rojos, marrones y de otras tonalidades; y un bosque de piedras.

Como el Vinicunca, la coloración de las cumbres que presenta Palccoyo se debe a un proceso de mineralización que se registró durante millones de años.

La montaña de colores de Palccoyo se ubica al sur del Cusco, a poca distancia del nevado Ausangate, en el distrito de Checacupe, provincia de Canchis. Su cumbre llega a 4,900 metros sobre el nivel del mar.

¿Cómo llegar?

La montaña de colores de Palccoyo se encuentra a casi 100 kilómetros de la ciudad del Cusco. Para llegar a este destino se parte en un bus desde la capital hasta el pueblo de Checacupe, el viaje dura alrededor de 2 horas). Desde Checacupe se toma otro vehículo con destino al pueblo de Palccoyo (30 minutos).

Una vez en el pueblo de Palccoyo se emprende una caminata hacia la montaña de colores que dura al menos 1 hora.

En la ruta hacia la montaña Palccoyo se aprecia un bosque de piedras formado naturalmente hace millones de años. Desde esta ruta se puede apreciar la belleza del nevado Ausangate, el apu de Cusco.

Los otros destinos

La montaña de colores de Palccoyo no es el único nuevo destino que promueve Promperú como parte de su campaña que busca posicionar cuatro atractivos turísticos poco conocidos que ofrece la región Cusco y que todo peruano debe conocer. Los otros atractivos son:

Mirador de Cóndores

El Mirador de cóndores de Chonta es uno de los destinos turísticos más novedosos que ofrece Cusco. Durante la visita, el viajero puede apreciar nevados como el Humantay y el Salkantay, campos de frutas y el vuelo del cóndor andino desde un mirador. El cóndor es un ave emblemática, para los incas el cóndor o Apu Kuntur era un “Mensajero de los Dioses” que voló hacia el nivel superior del mundo religioso (el Hanan Pacha) para llevar las plegarias a los dioses.

En el lugar destaca los fundos fructíferos de Limatambo, que es unbo de los más representativos de Cusco. Está acondicionado para recibir visitantes de todas partes del mundo donde podrán acceder a las visitas guiadas y realizar un recorrido. Además, luego podrán degustar todo tipo de frutos que se cultivan en el lugar como son la palta, naranja, lúcumas, uvas, chirimoyas, plátanos y más.

En la zona se encuentra también el complejo arqueológico de Tarawasi. Este centro arqueológico se ubica en el distrito de Limatambo, a una hora y 40 minutos en auto del noroeste de Cusco. En la época incaica, este templo tuvo la finalidad de ser un centro ceremonial ubicada en el comienzo del Chinchaysuyo. Se observan también un altar de piedra (“usnu”), andenes agrícolas con su respectiva fuente y canal de irrigación, existen muros y hornacinas trapezoidales del tamaño de una persona.

Tres cañones de Suykutambo

Los Tres cañones de Suykutambo es un impresionante escenario natural conformada por tres perfectos callejones y enormes farallones de tierra volcánica, que se unen en un enorme anfiteatro natural donde se juntan los tres caudales rodeados de bosques de queuñas y tholas, elementos que componen un majestuoso paisaje.

La impresionante geografía que posee, la convierte en un atractivo único para practicar diferentes deportes de aventura, como el canotaje, kayac, rappel, escalada en roca, downhill, motocross, cabalgatas, trekking y más.

En la ruta hacia Suykutambo se encuentra el Templo de Wiracocha, enorme estructura rectangular de dos pisos, donde la parte inferior es hecha de piedra y la superior de barro. Asimismo, tomando un pequeño desvío, se podrá observar las Cuatro Lagunas, otra maravilla cusqueña.

Puente Q’eswachaka

El Q’eswachaka es un puente colgante de fibra vegetal (ichu) de origen inca que desafía el tiempo. La infraestructura, ubicada sobre el río Apurímac en el distrito de Quehue, provincia de Canas, es una muestra que la arquitectura inca alcanzó niveles de desarrollo que, aún hoy, sorprenden al mundo entero.

El material utilizado para este puente colgante es el ichu, un pasto de las zonas más altas de los Andes. Cada año los pobladores de las comunidades campesinas de Perccaro, Huinchiri, Ccollana y Qqewe, se reúnen para renovar su estructura, dada su antigüedad. La renovación del puente implica la realización de un ritual ancestral y una festividad que dura alrededor de cuatro días, empezando con el pago al Apu Quinsallallawi en una ceremonia.

La tradición y costumbres aún se mantienen presente. Su renovación anual, realizada en junio, es un rito ancestral que ha sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Estos cuatro destinos forman parte de la campaña #CuscoLovers, una estrategia digital que presenta cuatro atractivos de Cusco y que es impulsada a través del programa de viajes “Y tú qué planes” de Promperú.

#CuscoLovers forma parte de la campaña #LoBuenoDeViajar, dirigida al turista nacional que busca impulsar las visitas al interior del país, diversificar la oferta turística de Cusco y acercar al público, principalmente limeño, a destinos no convencionales.

Fuente: Andina.