Sábado, 16 de Febrero del 2019
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FEDERICO BARRETO

Publicado el 07/02/19

Hijo de Federico María Barreto, coronel de infantería del ejército peruano, y de Ventura Bustamante, el poeta peruano Federico Barreto nació en Tacna el 8 de febrero de 1862 y falleció el 20 de octubre de 1929.

Federico Barreto vivió cuando Tacna estaba ocupado por los chilenos tras la Guerra del Pacífico. En 1890 fundó el periódico El Progresista, desde donde llevó a cabo una campaña de peruanización de los territorios ocupados por Chile.

Formó parte del grupo literario llamado “La Bohemia Tacneña”, en cuya revista literaria “Letras” colaboraron escritores como Rubén Darío, Clemente Palma, José Enrique Rodó y José Santos Chocano.

Con su hermano José María, Federico Barreto fue co-director del diario “La Voz del Sur”. En 1911 una turba chilena destruyó las imprentas que publicaban los dos diarios peruanos de Tacna: “La Voz del Sur” y “El Tacora”

En 1912, publicó el poemario Algo mío, cuya edición se agotó en poco tiempo. Fue reeditado en 1925 con igual éxito.
En 1925 integró la Comisión de Propaganda de la Delegación Peruana, estando pendiente la realización de un plebiscito para que las ciudades de Tacna y Arica decidan a qué país sumarse.

Dos años después publicó el poemario Aroma de mujer.

El vals “Ódiame”, popularizado por Los Embajadores Criollos, no es otro que el poema “Último ruego” con algunas variantes. El poema “Mi patria y mi bandera”, musicalizado por José Sabas Libornio, es la letra de una marcha militar del mismo nombre.

Federico Barreto falleció en Marsella, Francia, el 30 de octubre de 1929, el mismo año en que Tacna volvió a suelo peruano. Sus restos fueron repatriados desde Marsella e inhumados en el Cementerio General de Tacna.

POEMAS ESCOGIDOS

Al Perú

¡Patria del corazón! La suerte un dia,
te hundio en el pecho con furor la espada,
y hoy, abatida pero no humillada,
pareces un león en la agonia.

Antes, cuando dichosa te veia,
fuiste por mi con entusiasmo amada;
pero hoy, que veo que eres desgraciada
no te amo ya… ¡te tengo idolatria!

¡Oh! ¡Quien pudiera, Patria, quien pudiera
disipar las tinieblas de tu cielo
y sucumbir envuelto en tu bandera!

Yo, tal fortuna es todo lo que anhelo,
¡y que me echen de cara cuando muera,
para besar el polvo de tu suelo!

Desde el Destierro

De mi suelo natal estoy proscrito,
y al verme aquí, tan lejos de mis lares,
la indignación ahoga mis pesares,
y en lugar de una queja, lanzo un grito.

¿Cuál fue, decid, mi crimen inaudito?
¿Adorar a mi patria en sus altares?
¿Consagrarle mi brazo y mis cantares?
¡Pues hónranme la pena y el delito!

¡Madre Tacna, soporta tu tormento
con el valor del mártir en la hoguera.
¡Muéstrate grande hasata el postrer monento!

Fija está la humanidad entera.
Sufre, ¡pero no laces ni un lamento!
Muere, ¡pero no cambies de bandera!

El Nido Vacío
En un tiempo mejor, aquí vivía
el ángel tutelar de mis amores.
A la oración, en estos corredores,
ella, mis versos, repetir solía.

Este era su jardín.Aquí venía,
al despuntar el alba, a cojer flores.
¡Bajo este limonero, hoy sin verdores,
nos despedimos para siempre, un dia!

Han pasado los años. A su huerto
ya nadie viene al despuntar la aurora…
¡Desde que ella se fue quedó desierto¡

Un cementerio es su jardín ahora,
y aquí, en las sombras, cuando el día ha muerto
el alma mía por su ausencia llora…