Sábado, 22 de Septiembre del 2018
turismo


Exposición en Iquitos: FOTOSOCIALES. Retrato de Iquitos de Augusto Falconi

Publicado el 11/07/18

Mick Jagger en Iquitos. 1981

Inauguración:     :              ICPNA, 12 de julio de 2018  – 6:00 pm.

                                                              Museo Amazónico, 12 de julio de 2018 – 8:30 pm.

Duración                            :              Hasta el 30 de julio de 2018.

Lugares                               :              Galería del ICPNA – Iquitos (Pevas 487, Iquitos)

                                               :              Museo Amazónico de la DDC Ministerio de Cultura (Malecón Tarapacá 386, Iquitos)

Horario                               :              Lunes  a Sábado de 8:00 a.m. a 9:00 p.m. 

                                                               INGRESO LIBRE

 

 

Artista:

Augusto Falconi

 

Curaduría:

Christian Bendayán

 

 

El Instituto Cultural Peruano Norteamericano y la Dirección Desconcentrada de Cultura de Loreto, presentan la exposición “FOTOSOCIALES. Retrato de Iquitos, 1960 – 1990”, muestra retrospectiva del destacado fotógrafo Augusto Falconi, la cual se inaugura el jueves 12 de julio en dos locales en simultáneo, la galería del ICPNA y el Museo Amazónico.

 

Esta exposición presenta 100 fotografías realizadas entre los años 1960 y 1990  en la ciudad de Iquitos y Aledaños. Los ejes temáticos van desde el paisaje natural hasta la modernidad urbana y desde el retrato de personajes anónimos que trabajan en las calles y el barrio de Belén hasta los de reconocidos personajes del quehacer cultural y político de Loreto.

 

Esta es la muestra más amplia que se haya presentado de un fotógrafo amazónico, la cual testimonia diferentes aspectos de la vida en Iquitos y sus procesos sociopolíticos.

 

Según palabras del curador, Christian Bendayán:

A inicios de los años 60, mientras en la Amazonía la vida pasaba apresuradamente en canoas, peque peques y llevo llevos —como si se tratara de un viaje sin retorno— silenciosamente, un canillita adolescente se volvió ayudante de un fotógrafo de plaza. Este joven luego inició, sin saberlo, uno de los proyectos artísticos más ambiciosos y admirables de su época: capturar el tiempo en imágenes, retratando las luchas, los goces, las penas, los sueños y el alma de una ciudad fascinante llamada Iquitos.

Desde 1868, cuando la fotografía comienza a representar la realidad amazónica, ésta respondía a la necesidad de crear una imagen exótica que diera continuidad a los tópicos heredados de los primeros encuentros con Occidente. En la década del 40, fotógrafos y artistas visuales intentan devolverle la dignidad a la imagen de los hombres y mujeres amazónicos, que la fotografía producida en la época del boom del caucho había distorsionado y denigrado. Pero este intento terminaría exaltando una representación distante de la realidad, para tener como fin la generación de un imaginario seductor para el turismo.

Es Augusto Falconi (Yurimaguas, 1950), quien daría inicio a una tradición que registraría con franqueza una realidad que no responde a presunciones, sino, a un impulso más verista y documental que abarca temas, personajes y lugares nunca antes explorados por otros fotógrafos. Desde la mayor de las complicidades con el pueblo, su militancia en las luchas políticas y la denuncia de las injusticias que aquejan a la Amazonía, Falconi se convertiría en el fotógrafo social —con todo lo que este término pueda abarcar— por excelencia de Iquitos. Su certera mirada hace que sus fotos sean el complemento visual para la producción periodística y literaria más importante de las últimas décadas, y su participación activa en los movimientos artísticos y literarios le dio la oportunidad de registrar momentos históricos de la creación intelectual más destacada de la Amazonía peruana.

La vocación fotográfica de Falconi, le permitió siendo muy joven, integrarse al grupo Bubinzana, un colectivo que renovó desde las letras y las artes la mirada sobre la Amazonía. Desde entonces su vínculo con los gestores de este movimiento, como Roger Rumrrill, Javier Dávila Durand y Teddy Bendayán (con quien haría una crónica sobre la labor del Che Guevara en el leprosorio de San Pablo), lo conducirían a desarrollar una carrera como reportero que se iniciaría en revistas locales como Trinchera y Proceso, para luego despachar a diarios y revistas nacionales como La Prensa, El Comercio, La Crónica, Expreso y Caretas.

Inventó el término “Fotosociales“ para bautizar a su columna más representativa, la cual desplegaría desde los diarios El Matutino, La Región y Pro y Contra, para finalmente independizarse y ser una publicación de distribución gratuita: una plataforma desde la cual Augusto Falconi sigue atrapando el tiempo con su lente, para permitirnos contemplar aquella apasionante ciudad de realidades contrapuestas y de gente valerosa, aquel Iquitos nunca antes retratado con tal fidelidad y con la dignidad que solo confiere la sinceridad.