Martes, 16 de Octubre del 2018
turismo


Exposición “Katatay y otros actos de colaboración. Alfredo Másquez (1983-2018)”

Publicado el 20/04/18

 

 

Del 17 de abril hasta el 3 de junio

Galería Germán Krüger Espantoso (Av. Angamos Oeste 120)

Ingreso libre

 

Esta exposición propone una revisión panorámica de 35 años del trabajo de Alfredo Marquez. La muestra observa su producción creativa como un punto de encuentro entre la literatura, la música subterránea, la arquitectura, el activismo y las artes visuales. Incluye fotografía, instalación, pintura, gráfica, soporte digital, serigrafía, video y registro de diversas experiencias personales y colectivas.

 

Bajo la curaduría de Miguel López, “KATATAY y otros actos de colaboración” estará en exhibición en la galería Germán Krüger Espantoso del ICPNA de Miraflores del 17 de abril hasta el 3 de junio. El horario de visita es de martes a domingo de 11:00 a.m. a 8:00 p.m. El ingreso es libre.

 

Como anota el curador, esta exposición reúne un conjunto numeroso de proyectos –incluyendo documentación inédita de los años ochenta y noventa– que nos permiten mirar desde otro lugar múltiples asuntos irresueltos del Perú posconflicto.

El título “Katatay y otros actos de colaboración” remite en primer lugar a la instalación Katatay (que significa “temblar” en quechua), ubicada en el exterior del ingreso a la galería, la cual retoma el nombre homónimo del libro de poemas de José María Arguedas de 1972, publicado en quechua y español, que explora la nostalgia y la fuerza del sentimiento de pertenencia andina.

 

La muestra presta atención a algunos momentos importantes de la producción de Marquez, destacando dos aspectos: por un lado, la aparición recurrente de ciertos personajes e íconos que forman parte de la construcción de la memoria social, y por otro, las energías afectivas y productivas del trabajo colectivo que siguen latentes hasta hoy.

 

Sobre el artista

Alfredo Márquez (Lima, 1963) es Comunicador visual y operador cultural. Estudió Arquitectura y Urbanismo en la Universidad Ricardo Palma (1980-1987). Desde 1984 hasta la actualidad desarrolla experiencias autodidactas en arte y de trabajo colectivo en diseño, dibujo, arte con fotocopias, foto-serigrafía, pintura, diseño asistido por computadora, escenografía, ambientaciones, instalaciones, fotografía y vídeo en talleres independientes.

Ha participado activamente de la conformación de colectivos de creación, acción y trabajo como Bestiarios (1984-1987), Taller NN (1988-1991), Made in Perú (1992-1994), PerúFábrica (1999-2003) y en la gestación y desarrollo de proyectos colectivos como Tupac*Caput (2001-2002), A Imagen y Semejanza (2001-2003) y Vestigio Barroco (2005-2011).

También ha participado de proyectos expositivos como la 3ª Bienal de la Habana, Cuba (1989); II Bienal Nacional de Lima y 3ª Bienal Iberoamericana de Lima, Perú (2000 y 2002); 7ª Bienal de Cuenca, Ecuador (2001); I Encuentro entre de dos Mares Bienal de Sao Paulo – Bienal de Valencia (2007); V Bienal Internacional de Arte SIART La Paz, Bolivia (2007); 1ª Bienal de Arte Latinoamericana del Bronx, EE.UU. (2008); 1ª Trienal de Chile (2009); III y IV Bienal de Grabado del ICPNA Lima, Perú (2010 y 2013); Residencia de Arte URRA, BBAA (2011); y en la exposición Arte al paso como parte de la colección de arte contemporáneo del MALI, Sao Paulo, Brasil (2011) y Perder la forma humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina en el Museo Reina Sofía de Madrid (2012), Museo de Arte de Lima (2013) y MUNTREF (2014).

Texto de curador

Katatay y otros actos de colaboración. Alfredo Márquez (1983-2018)

Esta exposición propone una revisión del trabajo del artista y comunicador visual Alfredo Márquez (Lima, 1963). A lo largo de treinta y cinco años, su producción individual y colectiva ha sido un punto de convergencia entre diversas escenas creativas, contraculturales y públicas como la literatura, la música subterránea, la arquitectura efímera, el arte escénico, el activismo y las artes visuales. Los proyectos aquí reunidos revisan críticamente la historia de las últimas décadas, a la vez que se ofrecen como un testimonio de la represión y el dolor que dejó el conflicto armado interno que vivió el Perú entre 1980 y 2000, cuyas consecuencias perviven en el acontecer político que afecta a la población hasta el día de hoy.

Antes que proponer una revisión exhaustiva, esta exposición presta atención a algunos momentos importantes de su producción, destacando dos aspectos: por un lado, la aparición recurrente de ciertos personajes e íconos que forman parte de la construcción de la memoria social, y por otro, las energías afectivas y productivas del trabajo colectivo que siguen latentes hasta hoy. Precisamente los colectivos de los cuales Marquez formó parte (Los Bestias, 1984-1987; Taller NN, 1988-1990; PerúFábrica, 1999-2000; A Imagen y Semejanza, 2001, entre otros) da cuenta de un cambio en las formas de producción simbólica en torno de lo político.

El título “Katatay y otros actos de colaboración” remite en primer lugar a la instalación Katatay (que significa “temblar” en quechua), ubicada en el exterior del ingreso a la sala, la cual retoma el nombre homónimo del libro de poemas de José María Arguedas de 1972, publicado en quechua y español, que explora la nostalgia y la fuerza del sentimiento de pertenencia andina. Márquez contrapone esas sensaciones de esperanza y angustia con la amarga espera asociada a las miles de desapariciones forzadas que sufrió la población durante el conflicto armado. “Otros actos de colaboración” juega con el lenguaje de procesamiento penal asociado a la voluntad de cooperar con acciones consideradas delictivas, aunque en este contexto remite a las formas de filiación, complicidad e influencia presente en numerosos materiales y proyectos realizados en colaboración con colectivos y artistas desde los años ochenta.

Al igual que varios trabajadores visuales de su generación, Márquez fagocita las representaciones del imaginario político y de los medios masivos de comunicación para resaltar sus múltiples grados de ambigüedad y contradicción. Así, sus obras devuelven a la mirada pública un serie representaciones incómodas, conflictivas y desafiantes. El uso que hace de la fotografía de prensa señala un camino distinto al de la tradición fotográfica local, privilegiando el collage, el fotomontaje y la serigrafía como estrategias para poner a dialogar y hacer colisionar distintos tiempos históricos. Esas piezas gráficas se ofrecen aquí como unos de los intentos más lúcidos por registrar el horror de una violencia insondable.

Las preguntas que subyacen en estos proyectos giran en torno a cómo se construyen y perpetúan las dinámicas de la violencia, y cómo las imágenes cumplen el rol de establecer su significación social para toda una colectividad. Esta exposición reúne un conjunto numeroso de proyectos –incluyendo documentación inédita de los años ochenta y noventa– que nos permiten mirar desde otro lugar múltiples asuntos irresueltos del Perú posconflicto.