Sábado, 22 de Septiembre del 2018
turismo


Exposición: “La violencia de la imagen” por Aisha Ascóniga (Collage, fotografía y pinturas)

Publicado el 23/02/18

Inauguración: Jueves 1 de Marzo – Del 1 al 24 de marzo 2018 

Lugar: Sala Maruja Mallo del centro cultural Pérez de la Riva , Las Rozas , Madrid

 

 

La artista plástica peruana Aisha Ascóniga inaugurará la exposición individual titulada “La violencia de la Imagen” el próximo jueves 1 de Marzo en el centro cultural Perez de la Riva en las Rozas , Madrid.

Aisha Ascóniga estudió artes plásticas y es egresada de La Escuela Superior de Artes Visuales Corriente Alterna de Lima, Perú en el año 2014, además de seguir cursos en Nueva York y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú también. Ha participado en exposiciones colectivas en Chile, Brasil y Argentina, habiendo realizado 3 exposiciones individuales en Lima y Santiago de Chile. Ha participado entre otros en las Ferias de Arte Pinta – Miami, Artchicó en Bogotá, ParC Lima, Singapore Contemporary Art, Tokio Art Fair, todas en 2017; lo mismo que en 2016 en la feria ArtMedellín, Colombia, La Noche de Arte de Lima de la Embajada de USA en Perú, en la fundación cultural de providencia de Santiago de chile .En 2015 en la exposición “La Encomienda”, colectiva de fotografía peruana en La Galería del Museo Memorial de America Latina de Sao Pablo – Brasil y en 2014 la misma exposición “La Encomiendal” en El Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile.

En 2016 en su muestra individual “La Felicidad Paradójica” en Santiago de Chile, Aisha se adentró en las distintas capas – casi literales -, que se esconden bajo la idea y concepto de felicidad que una sociedad de hiperconsumo vende e impone a través de los conceptos e ideales de belleza y bienestar.

En su previa individual “La agonía del tiempo”, presentada en Lima, se adentraba en la comprensión del entendimiento y vivencias del tiempo, la forma de relacionarnos al devenir temporal, la percepción de sus cambios y cómo se constituye en una suerte de enemigo; a la vez que desenmascara los procesos y sufrimientos sociales que se esconden detrás de una perfección determinadas. Todo esto nos remite a la existencia o modos de existir impuestos, desde fuera, entregados al modo o mundo del “se”, lo que se dice o se hace o viene desde fuera, no se es “él” sino que se es “uno” o a través del “uno” impersonal, ligado a miedos y temores con la consecuente incapacidad de engendrar sentido y libertad.

En esta exposición en el Centro cultural Perez de la Riva en las Rozas ,Madrid que lleva por título “La violencia de la Imagen”, las obras, en su conjunto nos remiten y revelan la manipulación de la información, el consumismo y las propagandas, en especial a la operación de reemplazo de la realidad por la imagen, y la de la violencia simbólica que amenaza y se cierne omnívoramente con sus cánones de vida, felicidad y progreso, que solo se miden en los términos de Occidente y su Universalismo. A su vez vemos los diferentes desordenes psicologicos y emocionales que se generan a partir de esta violencia e insatisfaccion personal.

El curador cubano Daniel G. Alfonso escribe sobre su obra,

«El arte es un objeto fabricado y cuanto más artificiales son los cuadros, más intensos resultan». Francis Bacon

“Aisha Ascóniga, según mi opinión, ha encontrado la fórmula ideal para seducir a un público muy diverso y heterogéneo a la vez; detrás de cada una de sus creaciones podemos reconocer un estilo, una mirada y una estética coherente visual y formalmente. Su ecuación, presenta imágenes potentes, fuertes, rotundas y, con algunos toques inquietantes que desde la ironía cuestiona el papel de algunas mujeres y su rol en la actualidad.

El receptor podrá interactuar con obras que privilegian el proceso por encima del resultado final, es decir, Ascóniga manipula la fotografía a su antojo. Ella hace sus recortes de revistas de modas, crea unos espléndidos collages y luego con su cámara retrata la imagen deseada. Lo que vemos son largas jornadas de trabajo, de pensamiento, de experimentación, de probar con nuevos elementos, colores, herramientas, etc. (…) Entonces, en el espacio expositivo el público podrá encontrar recortes y realización de sus propias páginas y portadas de revistas, fotografía de collages y pinturas. Su principal fuente de inspiración es un sistema que se mira por y para sí mismo.”

Agregaríamos finalmente que junto a esta violencia de la imagen, nos es factible encontrar también una violencia contra la imagen que “Asi mismo, «paradójico es, también, que las piezas de Aisha -denunciando el culto a la belleza- resulten ser altamente atractivas y seductoras».