Sábado, 24 de Febrero del 2018
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Uno de cuatro jóvenes sufre pérdida de audición por diversas causas

Publicado el 30/01/18

Lima, ene. 29. Infecciones al oído, contacto con hongos y el uso excesivo de aparatos electrónicos con volumen muy alto puede llevar a la pérdida de la audición, sobre todo entre los jóvenes.

El tratamiento adecuado para estos casos dependerá de la edad, causa y tipo de infección que afecta el oído, sostuvo la médico especialista Sonia Peña de la clínica Versalles.

Tener menor capacidad de oír en un lado del oído, experimentar picazón, sentir el drenado de un líquido en su interior o escuchar pitidos son algunos síntomas por los que se debe consultar a un médico.

La infección al oído más común es la otitis, producida por varios tipos de bacterias u hongos; por lo general, después de haber estado expuesto a la humedad. Es decir, las personas estuvieron bajo el agua por períodos prolongados. Este tipo de casos ocurre con más frecuencia durante los meses de verano; cuando más gente participa de actividades acuáticas.

La otitis significa que se infecta el canal auditivo, que es la abertura tubular que conduce sonidos del exterior del cuerpo al tímpano.

En las personas con esta misma dolencia, pero que no estuvieron nadando previamente, su origen pudo darse al rasparse la piel de los canales auditivos mientras trataban de limpiarse los oídos, ya sea con hisopos u objetos pequeños filosos para eliminar vello.

“A veces, cuando una persona tiene una infección de oídos (otitis media), el pus que se junta en el oído medio puede supurar hacia el canal auditivo, a través de un agujero en el tímpano, y causar una otitis externa”, detalló la médico otorrino.

Sonido de motores

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que existe alrededor de 43 millones de jóvenes entre 12 y 35 años que padecen pérdidas de audición, por la exposición a sonidos fuertes o por el ingreso de agua al oído.

De otro lado, unos 1.100 millones de jóvenes en todo el mundo padecen baja audición por diversas causas, entre ellas el desconocimiento del cuidado de la salud auditiva.

La sordera es una afección que produce una pérdida auditiva que altera nuestra capacidad para la recepción y comprensión del medio ambiente y del lenguaje oral. Las personas que la padecen oyen ruidos muy fuertes como los de una moto o taladradora.

La hipoacusia, por otro lado, es una pérdida parcial de la capacidad auditiva que puede ser leve, moderada o profunda, y también unilateral o bilateral en función de si afecta a un solo oído o a los dos, pero que no compromete a nuestra comunicación.

En los casos de hipoacusia se pueden utilizar auxiliares auditivos que nos permiten recuperar entre el 20 y el 30% de nuestra audición.

¿Cómo proteger los oídos?

– Visitar al médico especialista ante cualquier molestia en los oídos o si se detectan retrasos en el aprendizaje o el habla de los niños. Realizar revisiones auditivas periódicas a partir de los 50 años.

– Disminuir el volumen de auriculares y aparatos electrónicos, dado que lo ideal es no superar el 60% del volumen total de los auriculares.

– En los lugares de trabajo, el ruido no debe superar los 85 decibeles para un máximo de ocho horas diarias de exposición.

– Usar protectores auditivos en caso de exposición continua al ruido.

– No adquirir productos auditivos para compensar la pérdida de audición que no hayan sido indicados por el médico otorrino. Deben ser, además, adaptados por un audioprotesista y en establecimientos autorizados.



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