Jueves, 21 de Septiembre del 2017
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Miércoles de cine en el Goethe Insitut

Publicado el 12/09/17

MIÉRCOLES DE CINESOMOS JÓVENES. SOMOS FUERTES.

Somos jóvenes. Somos fuertes.

Mié, 13.09.2017

GOETHE-INSTITUT LIMA

Jirón Nazca 722
Jesús Maria
Lima 11

 

De Burhan Qurbani, color y b/n, 128 min. 2013/2014

Agosto de 1992. En el distrito Lichtenhagen de Rostock, en una urbanización de edificios de placas de cemento, algunos jóvenes desempleados luchan contra el aburrimiento y las frustraciones. Cuando llega la noche atacan a la policía y a los inmigrantes. La dimensión de los conflictos se torna tan amenazadora, que las autoridades deciden evacuar a los romaníes que esperan asilo. Los vietnamitas, sin embargo, permanecen en la así llamada “Casa de los girasoles”. Los disturbios se agravan, pero la policía se retira. Se desata una noche de violencia frente a una multitud que observa y aplaude. En WIR SIND JUNG. WIR SIND STARK, el joven cineasta Burhan Qurbani reconstruye una noche de infamia nacional.
 

En la mañana del 24 de agosto de 1992, la radio informa que varios cientos de revoltosos violentos han atacado el Asilo Central para Refugiados (ZAST por sus siglas en alemán) en Lichtenhagen, un distrito de la ciudad de Rostock. Los romaníes originarios de Rumania parecen ser los que se encuentran en mayor peligro. Pero Lien, una joven vietnamita, que vive con su hermano y su cuñada en la llamada “Casa de los giraloses” y trabaja en una lavandería, decide teñirse el cabello de rubio, como si así fuera a llamar menos la atención. Su jefe aprecia a los “asiáticos” por su moral de trabajo. Martin Boll, un político local, debate con sus colegas acerca de cómo las autoridades deberían enfrentar las agresiones xenófobas. Martin aún no tiene idea de que Stefan, su hijo, integra desde hace tiempo una banda violenta. Por lo general, los jóvenes se reúnen en un descampado: Philipp recuerda los viejos tiempos de la RDA, cuando tanto él como su padre todavía tenían trabajo. Sus compañeros, entre los que se encuentra el neurótico e inescrupuloso Robbie, no lo toman en serio. Decepcionado, Philipp abandona el grupo y se suicida. Sandro, un radical de derecha, que se siente el líder del grupo, pretende transformar al fallecido en un mártir de la patria. Robbie lee divertido la carta de despedida del suicida y le roba sus pertenencias. Por la tarde, los romaníes son evacuados del sobrepoblado asilo, ante los ojos de un grupo de ciudadanos que observan y aplauden. Poco a poco, las superficies frente al asilo de refugiados y la “Casa de los girasoles” se van llenando de curiosos, que traen sus sillas plegables y se instalan a la espera de nuevos acontecimientos. Pero la policía se retira y, cuando llega la noche, la violencia se desata frente a las cámaras de algunos equipos de televisión. Los revoltosos lanzan piedras y cócteles molotov contra la “Casa de los girasoles”, incendiando las viviendas mientras los observadores aplauden. Stefan, Robbie y Goldhahn entran en el edificio, ocasionando más incendios y destruyendo todo lo que encuentran a su paso. Aterrorizados, los inmigrantes vietnamitas se atrincheran sobre el techo, y desde allí logran salvarse saltando a un edificio vecino. Desde uno de los balcones, Stefan saluda a la multitud que lo aclama. Entonces, la policía reaparece. 

WIR SIND JUNG. WIR SIND STARK es una película de estructura caótica. Su dramaturgia refleja con precisión la histérica escalada de aquella noche. Burhan Qurbani, hijo de inmigrantes afganos, no intenta explicar sus personajes, menos aún su ideología. Los mismos jóvenes que vociferan “¡Alemania!” como grito de guerra, también cantan la Internacional Comunista o la canción “del pequeño trompetista”, popular en la RDA. Sus acciones están provocadas por una rabia ciega, no por una ideología consciente. “Cuando se me pregunta qué tipo de película es WIR SIND JUNG. WIR SIND STARK, respondo: es un heimatfilm, una “película de la patria”. Todos mis personajes se mueven dentro de ese campo de acción: estar en la patria, tener una patria en un lugar, en un país. La trama se desarrolla en una época de cambios sociopolíticos y de vacío. Precisamente la interpretación del concepto de patria, por lo menos para la población de la ex RDA, cambió radicamente durante aquellos años. Creo que lo que ocurrió en Rostock-Lichtenhagen, la aterradora violencia, la indiferencia frente a los hechos y los aplausos, el no querer saber nada y desviar la mirada, todo eso tuvo su origen en la frustración que trajo aquella época. Durante la noche del 24 de agosto de 1992, toda esa rabia se transformó en algo mostruoso”. (Qurbani) 

WIR SIND JUNG. WIR SIND STARK no realiza un análisis político o ideológico, pero sirve de recordatorio, pues trae a la memoria una catástrofe nacional ocurrida en nombre del patriotismo. La película cuenta cómo los tiempos de crisis alimentan ciegos radicalismos de derecha, como ocurrió entonces en la recién reunificada Alemania y ocurre hoy en muchos estados europeos. 

Biografía 

Burhan Qurbani nació en Erkelenz (Renania del Norte-Westfalia) en 1980. Estudió dirección en la Academia de Cine de Baden-Wurttemberg. En 2008, su cortometraje ILLUSION recibió el premio “Best Upcoming Filmmaker of the Year” en el Festival Internacional de Cine de Medio Oriente. Su cortometraje documental KRIEGER OHNE FEIND fue distinguido en 2011 con el premio Adolf Grimme. WIR SIND JUNG. WIR SIND STARK fue premiada en festivales en Braunschweig, Hof y Roma. 

Filmografía

2007 Illusion
2010 Krieger ohne Feind
2010 Shahada
2014 Wir sind jung. Wir sind stark.

MIÉRCOLES DE CINECUANDO SOÑÁBAMOS (ALS WIR TRÄUMTEN)

Andreas Dresen© RommelFilm – PandoraFilm – PeterHartwig

Mié, 27.09.2017

GOETHE-INSTITUT LIMA

Jirón Nazca 722
Jesús Maria
Lima 11

 

De Andreas Dresen, color, 117 min., 2013-2015

Hasta hace pocos años, Dani, Rico, Paul y Mark asistían a la escuela en la RDA. Aunque eran sometidos a presiones ideológicas, también vivían amparados en la seguridad de una rutina conocida. Tras la reunificación de las Alemanias, las reglas parecen esfumarse. Los amigos disfrutan de su anarquía privada: durante la noche, borrachos, corren carreras por las calles de Leipzig, se drogan, alborotan y disfrutan de su vandalismo. Abren una discoteca y, un año más tarde, el proyecto fracasa a causa de la violencia de los neonazis. Rico abandona su carrera para ser boxeador, Paul comercia con pornografía, Mark pierde la vida y Dani a su gran amor. ALS WIR TRÄUMTEN cuenta la historia de una generación perdida, que sin saberlo fue víctima de la reunificación alemana. 
 

El comienzo ya habla del final. Dani entra a un edificio derruido y llama a Mark en la oscuridad. Éste ha escapado de una clínica de desintoxicación y no quiere que ni siquiera su mejor amigo lo vea en ese estado. Dani solamente ha de alcanzarle la botella de cerveza que le ha traído. Mark no quiere seguir viviendo en ese estado – algo de lo que el espectador se enterará solamente al final. Ahora, la película regresa a los últimos años de la RDA, cuando Dani, Mark, Rico y Paul aún eran pequeños escolares en Leipzig, llevaban el pañuelo rojo de los “pioneros” y, ya de niños, debían estar preparados para la “emergencia” – léase un bombardeo de Occidente. Más tarde se los advertirá acerca de las “marchas de los revoltosos”, con las que evidentemente se hace referencia a las manifestaciones de los lunes en Leipzig, que contribuyeron significativamente al fin de la RDA. 

Andreas Dresen y su guionista Wolfgang Kohlhaase evitan cualquier expresión de júbilo relacionada con la caída del Muro de Berlín o la reunificación de las Alemanias – tanto a nivel político como privado. La película omite esas semanas y meses, y habla de sus consecuencias. Dani y sus amigos no eran alumnos modelo en el sentido de su Estado, en el que, en cierto modo, se sentían tan limitados como seguros. Con el fin de la RDA llega también el fin de buena parte de su escala de valores, y se enfrentan sin preparación alguna a un vacío que, en principio, les proporciona la libertad de vivir sus fantasías anárquicas a su gusto. Son rebeldes, aunque no tienen ni idea acerca de contra qué están rebelándose. Eso los lleva muy pronto a los límites de la legalidad y más allá. Borrachos, en autos robados, los jóvenes corren carreras en la ciudad durante la noche. Se drogan y disfrutan de su vandalismo. Para ellos, se trata de una vida salvaje y embriagadora, en la que también hay sueños que van más allá del momento. Uno de ellos parece realizarse: con su discoteca “Eastside”, los amigos logran construirse algo propio, pero un año más tarde el sueño fracasa por culpa de la violencia de los neonazis. Rico quería convertirse en boxeador profesional y cuando, al final, se entrega a la policía por haber cometido un asalto, sus posiblidades de hacerlo parecen esfumarse. Dani debe comprender que vivir su gran amor no será posible, pues “Estrellita” ha comenzado una relación con el líder de los neonazis.

Dresen pone en escena ALS WIR TRÄUMTEN con un ritmo vertiginoso, que coincide con el leitmotiv visual de su película: las luces estroboscópicas de los locales nocturnos, con su luz centelleante, casi dolorosa. Todas las acciones de los personajes, a menudo de gran violencia, parecen tener el objetivo profundo y secreto de anestesiarse contra una profunda desilusión inconsciente. El director parece así asimilar indirectamente sus propias experiencias: “Sobre todo en lo que se refiere a la política, fue una época de desilusión; la etapa de la reunificación me dejó muy desilusionado. Teníamos la esperanza de que la reunificación fuese algo más que una sencilla absorción. En aquel entonces debatimos mucho sobre las cuestiones de la culpa y la complicidad, los grandes dramas de la STASI. No nos ocupamos lo suficiente de las inmensas posibilidades que nos ofrecieron aquellos días, con la enorme fuerza de la anarquía” (Dresen) 

Biografía 

Andreas Dresen nació en 1963 en Gera. Realizó prácticas en los estudios DEFA para películas de ficción y fue asistente de dirección de Günter Reisch. Luego estudió en la Escuela Superior de Cine y Televisión “Konrad Wolf”, en Potsdam-Babelsberg. Desde 1992 trabaja como autor y director freelance. Además de sus películas, Dresen también ha dirigido obras de teatro, entre ellas el “Urfaust” de Goethe en el Teatro Nacional de Cottbus (1996), su pieza “Zeugenstand” en el teatro Deutsches Theater de Berlín (2002), y en el mismo teatro “Kasimir und Karoline”, de Horvath (2006). En febrero de 2006 dirigió por primera vez una ópera: “Don Juan”, de Mozart. 

Filmografía (Selección) 

1992 STILLES LAND
1999 NACHTGESTALTEN
2000 DIE POLIZISTIN
2001 A MEDIA ESCALERA (HALBE TREPPE)
2002 HERR WICHMANN VON DER CDU
2005 VERANO EN BERLIN SOMMER VORM BALKON
2007/08 NUNCA ES TARDE PARA AMAR (WOLKE 9)
2008 WHISKY CON VODKA (WHISKY MIT WODKA)
2010/11 PARADA EN PLENA VÌA (HALT AUF FREIER STRECKE)
2013-15 ALS WIR TRÄUMTEN